Kilómetro 3,1 de la carretera del Santuario de la Luz. Son las primeras horas de la mañana, tras una noche de lluvia, y la duda es legítima: ¿hay que pasar con coche… o con barca? Es la foto del día.
La imagen podría confundirse con un afluente recién nacido, manso pero decidido, ocupando lo que hasta ayer era asfalto. El río, educado él, sigue el trazado de la carretera como si siempre hubiese sido suyo. Y quizá lo fue. La carretera, en cambio, aparece hoy en modo anfibio, resignada, esperando que alguien recuerde que por aquí circulan personas, no truchas.


La escena tiene algo de humor involuntario: señales de tráfico reflejadas en el agua, vallas haciendo de embarcadero improvisado y algún conductor preguntándose si el seguro cubre navegación interior. Pero detrás de la sonrisa hay una reflexión inevitable: no es una postal exótica ni un fenómeno extraordinario, es una estampa cada vez más habitual.
Cuando llueve, el agua siempre busca su camino. La pregunta es por qué el nuestro sigue sin encontrar soluciones. Porque esto no va de una noche de lluvia, sino de años de mirar hacia otro lado, de infraestructuras que no drenan, de parches que se disuelven a la primera tormenta.
Hoy la foto del día nos arranca una sonrisa. Mañana, quizá, nos quite la paciencia. Y pasado, si no se hace nada, acabaremos normalizando que para llegar al Santuario haya que elegir entre ruedas… o remos



Un comentario
A quien corresponda:
Me dirijo a ustedes para expresar mi queja y preocupación por el estado de la carretera que une Tarifa con Algeciras, ya que actualmente no reúne las condiciones adecuadas para poder circular con seguridad.
Conducir por esta vía se ha convertido en una auténtica odisea. Somos conscientes de que no disponemos de una autovía por la situación que sea, pero al menos solicitamos que se mantenga la carretera en condiciones mínimas de seguridad. En especial, la falta de pintura en las líneas de la calzada hace que, durante la noche, no se vea absolutamente nada, ya que el asfalto es completamente oscuro.
La situación se vuelve aún más peligrosa cuando llueve o hay niebla, siendo realmente increíble y arriesgado circular por esta carretera en esas condiciones. Por ella transitan diariamente personas que van a trabajar, ciudadanos que acuden a citas médicas y muchos otros usuarios que dependen de esta vía.
Por todo ello, les pido por favor que esta queja sea escuchada y que, como mínimo, se proceda al pintado de las líneas de la carretera para garantizar una circulación más segura. Si pudiera solicitar algo más, sería también la reparación de los numerosos baches existentes, pero con el simple hecho de volver a pintar la señalización horizontal ya supondría una gran mejora para todos los conductores.