Hay algo profundamente triste en la actuación realizada en la plaza del Waikiki. No por el hecho de querer crear zonas de sombra, que era una necesidad evidente, sino por la solución elegida: hierro, postes y lonas donde quizás había una oportunidad para crear un espacio vivo. Del levante ni hablamos…
Ante un mismo problema siempre existen varias respuestas. Se puede instalar una estructura artificial o se puede apostar por un pequeño jardín urbano, con árboles, palmeras y bancos que inviten a quedarse. Dos maneras de resolver lo mismo, pero dos formas muy distintas de entender el espacio público.

Quizá lo que más llama la atención no sea la obra en sí, sino la mirada de quien la concibe. Que en un lugar privilegiado, junto al mar, ( donde está un monolito instalado de Parque Natural de Los Alcornocales), la primera idea no haya sido plantar árboles (del tamaño deseado) dice mucho de una forma de proyectar la ciudad donde el verde parece quedar en un segundo plano.
Las críticas vecinales no han tardado en aparecer y hoy las resumimos en el comentario de Ma Nu, que refleja el sentir de muchos:
«Mejor planten árboles que dan sombra y bajan algunos grados la temperatura en la zona; buen detalle, pero mejor algo natural.»
Y es difícil no preguntarse si, con una inversión similar, no habría sido posible crear dos pequeñas islas ajardinadas con palmeras de gran porte, árboles de sombra y bancos circulares que, además de proteger del sol, refrescaran el ambiente y transformaran este rincón en un auténtico oasis urbano.
Hay otra cuestión que también merece reflexión. ¿Por qué en las informaciones municipales casi nunca se comunica cuánto cuestan actuaciones como esta? Conocer el importe de una obra pública no debería ser una excepción, sino una práctica habitual de transparencia. Saber cuánto se invierte permite valorar mejor las decisiones y abrir un debate informado sobre si existen alternativas más eficientes, sostenibles o acordes con el paisaje de Tarifa.
Porque, al final, no se trata solo de crear sombra. Se trata del modelo de ciudad que queremos construir para las próximas décadas.




Un comentario
¿Que tal un concurso de ideas y una exposición de las propuestas?
Porque encontrarse esta instalación salida de la nada… sin comparar alternativas, da una idea del nivel.