La imagen habla por sí sola. Desprendimientos, socavones, firme inestable y señalización improvisada. ¿Se imaginan esa ruta de noche? Así se encuentran varios caminos rurales del término municipal de Tarifa, como el que conduce hacia Guadalmesí desde el entorno del kilómetro 90, donde circular se ha convertido en una maniobra de riesgo para vecinos, trabajadores y visitantes.
El deterioro del terreno ha provocado hundimientos parciales del camino, dejando media calzada prácticamente inutilizada. La tierra desplazada y la señalización provisional evidencian una situación que no solo dificulta el tránsito, sino que genera preocupación entre los usuarios habituales de la vía.
La situación no parece puntual. Los usuarios denuncian desprendimientos y socavones en distintos puntos del término territorial, lo que refuerza la sensación de abandono en la red de caminos rurales. Estas vías son esenciales no solo para residentes, sino también para actividades agrícolas, ganaderas, turísticas y de emergencia, por lo que su estado preocupa especialmente.
Los usuarios están que trinan. Reclaman actuaciones urgentes antes de que se produzca un incidente mayor y advierten de que el deterioro avanza con cada lluvia y cada paso de vehículos. La imagen, convertida ya en la foto del día, refleja una realidad que preocupa: caminos rurales que dan miedo y una respuesta que, de momento, no llega y todos sabemos cuanto tardan en Tarifa en arreglarse las cosas, si se arreglan…



