Lleva días así. Tras el último temporal, el viento ha ido acumulando capas de arena sobre el paseo marítimo de Los Lances hasta convertir algunos tramos en una extensión más de la propia playa. Donde debería haber un paso cómodo y accesible, hoy hay dunas improvisadas. Es la foto del día.

Caminar exige esfuerzo. Circular con un carrito de bebé resulta, en la práctica, inviable. Para las personas con movilidad reducida, el paseo queda directamente fuera de uso. La estampa, tan llamativa como cotidiana en Tarifa después de los temporales.
La imagen deja una lectura inevitable: la naturaleza no entiende de baldosas ni bordillos. La playa recupera su terreno sin atender a límites urbanos. Pero también recuerda que el espacio público necesita mantenimiento constante para seguir siendo transitable, seguro y verdaderamente inclusivo.



Un comentario
No hay prisa, aún queda para el verano. Total, sí por ahí no pasea nadie. Tanto cuesta estar dos o tres días maquinaria y operarios a piñón, eso sí, la carpa del Carnaval en la Alameda la montan rápido. Que desastre.