Es la foto del día y la que está en su mundo es Nia Suardíaz, un orgullo de Tarifa….Volar sobre el agua es una sensación difícil de explicar si no se ha vivido. No es solo un salto ni una maniobra: es un instante en el que el cuerpo parece liberarse de la gravedad y todo queda en silencio, salvo el viento. ¿Cuántos lugares pueden ofrecerte eso?
En Tarifa, esa experiencia adquiere algo casi mágico. El viento constante, el olor a sal, el sonido del mar rompiendo… todo forma parte del mismo escenario. No se trata únicamente de deporte, sino de una conexión muy especial con el entorno.

Cuando te elevas, sientes una mezcla de adrenalina, calma y libertad. Por unos segundos no hay ruido mental, ni prisas, ni preocupaciones. Solo equilibrio, aire y agua. Es como si el tiempo se suspendiera.
Quizás por eso quienes practican kitesurf hablan de “su mundo”. Porque ahí fuera, entre rachas de viento y olas, encuentran un lugar donde todo tiene sentido.


