El alcalde de Facinas se ha desplazado a Los Tornos, ha abierto una llave, ha hecho salir agua de un grifo, se ha tomado la foto y, acto seguido, ha acusado de difamación al portavoz del PSOE. Una escena cuidadosamente construida que deja al descubierto algo muy preocupante: la realidad parece importar poco, incluso cuando comprobarla resulta tan sencillo.
¿Mentir y difamar es gratis incluso para quien ostenta un cargo público de presunta ejemplaridad? Sólo hay dos respuestas posibles.
Se equivoca quien piense que esto va de partidos, porque la realidad, por mucho que incomode, es tozuda. Hasta once testigos directos han confirmado que este domingo en Los Tornos no había agua. Y ante eso, la pregunta es inevitable: ¿Qué credibilidad tiene a partir de ahora las fotos y palabras del alcalde de Facinas?
La denuncia es clara: “la falta de suministro en la zona recreativa de Los Tornos está generando molestias reales a vecinos y visitantes. No hablamos de un lujo, sino de algo tan básico como poder lavarse las manos en un espacio público. Un mínimo que cualquier administración debería garantizar sin discusión.”
Pero quedarse en la anécdota del grifo sería un error. Esto no va solo de agua. Esto va de sobrepasar líneas rojas sin rubor a la verdad, de observar a nuestro alrededor y comprender que Tarifa tiene un problema estructural de “insoportable” gestión municipal.
Un ejemplo lo tiene usted en la televisión todos los días, la ciudad deja el grifo abierto y gasta más de 400.000 euros al año en 30 minutos de autopromoción al día, a la vez que abandona espacios como Santa Catalina a los okupa, centros de interpretación natural al cierre durante años, parques hundidos “sine die”, unas instalaciones deportivas muy deficientes, rutas gastronómicas que mueren tras lustros de brillo o decenas de ejemplos más, desde familias que por seguridad no dejan a sus hijos en el Virgen de la Luz a un urbanismo del que no sabría por donde empezar. Ya que la cosa va de grifos, lo de Aqualia sin comentarios, que pregunten en Atlanterra.
Nos hemos preocupado por conocer la postura de Santos antes de publicar esto (literal), nos ha dicho “que deja el grifo abierto, que él cree que no ha llovido lo suficiente este año.”



Un comentario
Pues sí, llover a llovido, era lo otro, alguien tenía pisada la goma para que el agua no se desperdiciara