La fotografía, tomada en la N-340 a su paso por Tarifa hace apenas unos días, ese día hubo varios accidentes aparatosos, muestra el instante después de un accidente grave: un coche destrozado, la carretera salpicada de restos y ese silencio denso en el que quienes estaban dentro o cerca empiezan a tomar conciencia de lo ocurrido. La imagen del día: silencio tras el impacto en la N-340
Es una imagen que invita a la reflexión, porque habla de algo más que de un siniestro aislado. La N-340, en este tramo, acumula un historial de incidentes que muchos vecinos consideran ya un problema estructural y potencialmente mortal. La combinación de tráfico intenso, limitaciones históricas en la infraestructura y condiciones cambiantes de climatología convierte cada desplazamiento en un riesgo que todos conocen pero que, demasiadas veces, se normaliza.
Nada devuelve lo que se pierde en la carretera, pero sí podemos aprender de lo que muestran escenas como esta: la urgencia de reforzar la seguridad, de revisar puntos negros, de acelerar mejoras y de asumir que cada día sin actuar es un día en el que alguien más podría enfrentarse a una situación similar.
En esa mirada de quienes observan el vehículo siniestrado se refleja una verdad incómoda: todos podríamos estar ahí. Y precisamente por eso, esta imagen no es solo la foto del día; es un recordatorio de lo que está en juego.



3 respuestas
En los medios comarcales también se han reflejado varios accidentes de tráfico tanto en la A-7 a la altura de el polígono de Palmones como en la A-381 carretera de los Barrios ambos autovía, pero evidentemente con un tráfico muchísimo más intenso
La foto del día o mejor dicho la triste foto de cualquier día.
Es cierto que algunas veces tenemos la culpa las personas que manejamos las máquinas ya que con la influencia del alcohol, drogas, sueño, estrés, las prisas, el móvil, la charla, el estado del vehículo, la distancia de seguridad, la sensación de control, etc … Pero hay que dejar claro que ninguna persona apuesta ni apoya por una u otra circunstancia la construcción de una nueva carretera «autovía» que continúe desde Vejer no Algeciras sino ya hasta pasado San Roque, pasando cerca de la ciudad de Tarifa.
La N340 está peor en los tiempos que corren que el mismo trazado que se llamaba La General, los diferentes gobiernos no invierten en ella y las pocas inversiones que se realizan son señales verticales de límites de velocidad para actos seguido instalar radares fijos o móviles y hacer el agosto a consta de los ciudadanos. El asfalto está que da pena y parece que andas montado en una montaña rusa, donde cada curva o a lo largo de cada resta está cargado de emociones, pareciendo que en cualquier punto del trayecto te vas a salir de tu trayectoria.
Nadie piensa en las familias rotas, en las personas lesionadas a las que les cambia la vida, en las vidas perdidas. Los materiales dañados como señales de trafico, guardarraíles, vehículos, etc son reemplazables, pero las vidas humanas no. Nadie está exento de sufrir un altercado ni en esta ni en otras, pero esta es de las más peligrosas y siniestras de las que conozco.
Queréis turismo, pues para mí esto es uno de los graves problemas que tiene Tarifa, cuando las venas y arterias no funcionan bien el cuerpo tampoco.
Queda trabajo por hacer y si no actuamos seguiremos así o peor por muchos años.
Mi pregunta de siempre ¿Cuántas vidas más y personas dañadas hacen falta para que de una vez por todas se construya la ansiada autovía?
De vergüenza el estado de la carretera N-340, y nuestros políticos de todas las administraciones y todos los colores sin hacer nada. Esto solo se arregla echándonos a la carretera a cortarla para que tengamos visibilidad.