El trayecto entre Algeciras y el puerto de Tarifa quedó marcado este fin de semana por una intervención policial que evitó un posible riesgo para los pasajeros. Un autobús que se dirigía hacia Tarifa fue interceptado después de que una viajera alertara a la Sala del 092 de que el conductor mostraba evidentes síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol. En el vehículo viajaban otras 25 personas. Foto archivo

La Policía Local de Algeciras activó de inmediato a efectivos del Grupo de Atestados, con apoyo de la Unidad de Seguridad y Convivencia (USEC). Gracias a los datos facilitados por la denunciante —entre ellos matrícula y dirección de circulación—, el autocar fue localizado en la vía de servicio de la carretera a Málaga.
Tras identificar al conductor, los agentes le practicaron la prueba de alcoholemia. El primer resultado arrojó 1,02 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una cifra muy superior al máximo permitido para conductores profesionales, fijado en 0,15. En las pruebas posteriores, el resultado final fue de 0,74 mg/l.
Al haberse producido los hechos en una vía interurbana, competencia de la Guardia Civil, los agentes locales comparecieron en la comandancia del instituto armado para la instrucción de las diligencias correspondientes.
El suceso, que tenía como destino Tarifa, concluyó sin incidentes entre los pasajeros gracias a la rápida actuación policial.


