El Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Tarifa avanza hacia su momento más esperado. Tras varias jornadas marcadas por el talento, el ingenio y el entusiasmo del público, el jurado ha dado a conocer las agrupaciones que competirán en la Gran Final.
Modalidad Comparsa
Las agrupaciones finalistas en esta categoría son:
La Gracia Divina
La Última Cuerda
Los Artificiales
Los Trapos Sucios
Modalidad Chirigota
Por su parte, en la modalidad de chirigota han obtenido el pase:
Los Padre Dios y Yo
Mr. Levantichón
Los Condes de Montenmedio
Partido Vegano
La Gran Final promete una noche cargada de emoción, humor y crítica, ingredientes esenciales del espíritu carnavalero. Vecinos y visitantes volverán a disfrutar de coplas que combinan ironía, actualidad y tradición.
El Carnaval de Tarifa reafirma así su papel como expresión cultural viva, capaz de movilizar a agrupaciones, aficionados y público en torno a una celebración donde la creatividad y la identidad local son protagonistas.



Un comentario
Carnaval, carnaval,
El carnaval siempre ha sido crítica, ironía y libertad. Las agrupaciones se suben al escenario y reparten opiniones a diestro y siniestro, señalando lo que consideran errores ajenos. Perfecto. Pero que quede claro: los aficionados también tenemos derecho a opinar y a criticar. No por estar encima de un escenario se tiene más verdad ni más autoridad que quien paga su entrada y sostiene el carnaval desde abajo.
Empezando por el jurado. Eso de “amigos de mis amigos” no es solo un comentario al aire, es una sensación que cada vez pesa más. Y aunque nunca llueva a gusto de todos, cuando la desconfianza es generalizada, el problema ya no es el resultado, es el sistema. Porque cuando se entra en ciertos berenjenales, hay que estar preparado para asumir las consecuencias.
En cuanto a las agrupaciones, hay que decirlo sin rodeos: muchas han estado muy por debajo del nivel que se espera. Falta trabajo, falta autocrítica y, en algunos casos, sobra conformismo. El carnaval no puede sostenerse solo con nombre o trayectoria; hay que demostrarlo cada año.
Nuestro pueblo no se merece el carnaval del teatro que estamos viendo. Por culpa de unos pocos, muchos se han ido apartando. Y eso sí que es una realidad dolorosa: un carnaval que pierde fuerza, ilusión y respeto año tras año.
Si esto sigue así, no hará falta que nadie critique desde fuera. Se estará apagando solo. Y eso sería la mayor derrota de todas.