En tiempos en los que muchas veces se espera que todo lo resuelvan las administraciones, hay personas en Tarifa que demuestran que el compromiso con el lugar donde vivimos empieza por uno mismo. Vecinos que, sin buscar protagonismo ni excusas, deciden ofrecer su tiempo, su esfuerzo y hasta sus propios recursos para cuidar lo que es de todos. Es la foto de día.
Ayer fue uno de esos ejemplos que hablan por sí solos. Entre la escuela de buceo León Marino y la galería del mar de la Isla de las Palomas, un pequeño grupo de voluntarios dedicó dos horas y media a retirar residuos del entorno. El resultado: unos 300 kilos de basura recogidos. Pero más importante que la cifra es el gesto.
Porque limpiar un espacio natural no es solo recoger basura; es lanzar un mensaje claro: la responsabilidad colectiva empieza con acciones individuales. No esperaron a que alguien más lo hiciera, ni señalaron culpables. Simplemente dieron un paso adelante.
Y eso, en una comunidad, vale mucho.
Con 8 basta, para dar ejemplo.


