Mientras las procesiones recorren las calles y Tarifa se sumerge en el pulso de su Semana Santa, el Mercado de Abastos encuentra su propio ritmo al caer la noche. Desde estos días y hasta el Domingo de Resurrección, el corazón gastronómico de la ciudad suma un nuevo aliciente: un cortador de jamón en directo que, con cada loncha, convierte el producto en espectáculo.
El aroma y la presencia de una cuidada selección de productos de la campiña tarifeña completan una propuesta que va más allá de lo culinario. Es una invitación a detenerse, a saborear y a compartir, en un espacio que empieza a insinuar lo que podría ser.
Porque más que una iniciativa puntual, este ambiente nocturno deja entrever un futuro posible: el de un mercado vivo también de noche, donde tradición, producto local y experiencia se dan la mano. Un pequeño destello de lo que Tarifa podría consolidar como una nueva referencia gastronómica bajo las estrellas.




