La imagen de unidad se ha reflejado hoy en el puerto pesquero de Tarifa. La flota local ha secundado de forma masiva la movilización convocada en toda España para mostrar su rechazo al nuevo reglamento de control pesquero, y en particular a la implantación del Diario Electrónico de a Bordo (DEA).

El sector pesquero advierte de que las nuevas medidas plantean serias dificultades de aplicación en alta mar y suponen un golpe directo a la flota artesanal que faena cerca de la costa. Entre otras exigencias, la nueva normativa obligará a declarar el peso exacto de las capturas realizadas y a comunicar estos datos por vía electrónica antes de la llegada a puerto.
Los profesionales del mar alertan de que cualquier incumplimiento, incluso por errores mínimos o pequeños retrasos, podría acarrear sanciones de hasta 3.000 euros, una situación que consideran desproporcionada e inviable para el día a día de la actividad.
Esta obligación afecta de manera directa a todas las embarcaciones de más de 12 metros de eslora, incluyendo palangreros (voracera), trasmalleros, cerqueros y arrastreros, entre otras pesquerías. Además, está previsto que el sistema sea de obligado cumplimiento para las embarcaciones de más de 9 metros a partir del año 2028, lo que ampliará su impacto a prácticamente todo el sector.
Desde la OPP78, su representante Manuel Suárez ha subrayado que el nuevo sistema de control no es un problema aislado. “No afecta solo a una parte de la flota, sino a armadores, tripulaciones, cofradías, lonjas y familias enteras que viven del mar. Afecta a la viabilidad económica, al trabajo diario y al futuro de la pesca profesional”, ha señalado.
La concentración ha contado con el respaldo de varios concejales de la Corporación Municipal de Tarifa, que han querido mostrar públicamente su apoyo a la flota tarifeña. Además, durante el acto se ha guardado un minuto de silencio en memoria de las víctimas del reciente accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba.
Con esta movilización, el sector pesquero de Tarifa se suma a las protestas nacionales para reclamar un reglamento más realista y adaptado a las condiciones reales de la pesca artesanal.


