Nuestra Foto del Día va hoy dedicada a los «animales». Como vemos, han vuelto a romper la figura central de la famosisima fuente de la «Ranita», que era una obra cerámica de un animal, un pato en este caso, donada por una tarifeña según información llegada a esta redacción, y que al parecer hacía mucho daño a otro «animal» que ha procedido a destruirlo.
Al igual que la fuente está rodeada por «ranitas» (de ahí su nombre), también a veces se rodea de otro tipo de animales que, usando la alevosía, la nocturnidad (seguramente) y la mala leche, acaban haciendo «gansadas» violentas y gamberras.
Y es que no es la primera vez que esto sucede, ya que estamos con aquello de que «vuelta la burra al trigo», y parece que las esculturas colocadas por el Consistorio durante años, han sido tantas que se cuentan ya como «las gallinas que entran por las que van saliendo».
La pena es que este «lobo» que les habla, no se cruzara con los «gansos» que destrozan… Otro gallo cantaría, se lo aseguro.
5 comentarios
No se entiende que para resaltar la falta de civismo de algunas personas se demonice a los animales.
Llamar a cada cosa por su nombre es el inicio de una posible solución.
Se llama ironía bajo mi criterio… No sé si tú comentario también la lleva implícita o no, pero el sarcasmo y la ironía creo que es lo que predomina en la noticia, más que la demonización de los animales…
Ironía (RAE): Expresión que da a entender algo contrario o diferente de lo que se dice, generalmente como burla disimulada.
Según definición, no es ironía lo que utiliza el artículo, pues atribuye a determinados animales acciones negativas propias del ser humano.
Esto es ironía:
“Mal se comportan los animales en Tarifa, de tal manera que incluso algunos persiguen, con malas artes y saña, a aquellos que caen sobre el albero de su placita de toros…”
Toca hacerlos de hierro fundido, quizás solo así duren más.
Esa plaza es punto de encuentro de niñat@s que además de hacer botellón, mean todo alrededor de la plaza. U poco más de vigilancia en esta zona vendria bien…
Y en cuanto al pato, una pena, aunque quedaba bastante ridículo en el centro de esa fuente (sin agua además). Lástima por la persona que lo donó, pero ¿cuántas ranitas más van a tener que romper para que busquéis una alternativa más idónea para decorar la fuente?