Hay algo que los niños saben hacer mejor que nosotros: entregarse al momento. No necesitan demasiadas explicaciones. Ven el mar y entran. Ven una ola y corren. Ven un horizonte y lo convierten en aventura. Quizá Tarifa necesite precisamente eso: volver a mirarse con ojos de niño, eso me lo recordaron este fin de semana. Gracias.
Disfrutar. Rendirse. Jugar. Imaginar. Dejarse sorprender. Porque un destino no es solamente lo que tiene. También es la actitud con la que lo vivimos.
Tarifa tiene mar, viento, naturaleza, luz, horizonte y una belleza que no necesita demasiadas instrucciones. Pero necesita algo más: ilusión e imaginación.
Que los adultos gestionen. Que planifiquen. Que ordenen. Que construyan, pero no nos olvidemos de ser niños…que no se nos olvide lo esencial.
Sin ilusión no hay camino de baldosas amarillas. Y quizá estos niños, jugando en el agua, nos estén dando hoy una pequeña lección: a veces, para encontrar el paraíso, solo hay que volver a disfrutar como cuando éramos niños. ¿con quién te sientes niño?
Tarifa y disfrutar como niños, no olvidemos lo realmente importante, ¿a qué hemos venido si no? Es la foto del día…




Un comentario
«¿Que los adultos gestionen?. ¿Que planifiquen?. ¿Que ordenen?. ¿Que construyan?, ¿pero no nos olvidemos de ser niños?…que no se nos olvide lo esencial.»……….Adultos que no asumen el paso del tiempo, con actitudes infantiles los hay a miles, pero adultos que planifiquen las mejoras del municipio pensando en los niños, dispuestos a mirar el horizonte desde sus ojos son menos.La ausencia de responsabilidad con el bienestar de la infancia es fruto de una sociedad que solo se mira al ombligo, unos escondidos en urbanizaciones cerradas o campos privados para mantener sus hijos entre iguales, otros directamente por carencia de sueños, pero todos ajenos al bien común. Todos los niños deberían tener los mejores espacios del pueblo para jugar, amplios, limpios, llenos de árboles que den sombra, con hierba, tierra, y agua, un espacio de convivencia entre iguales.Dicho esto, los otros grandes olvidados, nuestros mayores ¿ Cuanto costaría poner más bancos y fuentes de agua, plantar más árboles, mejorar la accesibilidad para hacer más liviana la vida de nuestros mayores?. Empecemos por ahí, porque una ciudad pensada para los niños y los mayores es una ciudad para todos los demás y de paso no dejemos pasar el tiempo y sentémonos con Guillermo Pérez Villalta para que de rienda suelta a su imaginación y proyecte y funda la naturaleza, el mar y el urbanismo de la Isla a la Calle de la Luz.Una ciudad pensada para niños, mayores y llena de arte si llevaría Tarifa a una nueva dimensión.Decia un capitán de la Almadraba mirando Tarifa desde su barco «Tarifa ya es un tesoro, pero siempre viene algún listo que queriendo llenarse los bolsillos, juega con la ilusión para dejarla un poquito peor «.No utilicemos a los niños, porque los niños son pureza.Si lo que quieren es construir y enriquecerse sean claros.