El Camino del Chaparral ha vuelto a situarse en el foco de atención tras el rescate, en la jornada de ayer, de un conductor que quedó atrapado con su vehículo en el Arroyo Ahogarratones, un punto especialmente sensible de esta vía rural cuando se producen lluvias intensas.


Efectivos del Consorcio de Bomberos de la Provincia de Cádiz (CBPC), pertenecientes al parque de Chiclana, intervinieron para auxiliar a un varón que conducía un camión de reparto y que se vio sorprendido por la acumulación y la fuerza del agua. El conductor, único ocupante del vehículo, logró salir a tiempo y subirse al techo del camión, desde donde fue rescatado con éxito y sin sufrir daños, gracias a la rápida actuación de los servicios de emergencia.
En el operativo participaron cuatro bomberos, que se desplazaron hasta la zona con dos vehículos, una autobomba rural pesada (R-33) y una autobomba urbana ligera (P-37). El rescate se realizó mediante una escalera, garantizando la seguridad del afectado en todo momento. En el dispositivo también colaboró la Policía Local, coordinando la actuación y asegurando el entorno.
Este nuevo incidente vuelve a poner de manifiesto la peligrosidad del Camino del Chaparral, especialmente en episodios de lluvias, cuando el Arroyo Ahogarratones puede aumentar su caudal de forma rápida e imprevisible. Vecinos y usuarios habituales de esta vía han alertado en numerosas ocasiones del riesgo que supone atravesar este punto en condiciones meteorológicas adversas.
Afortunadamente, en esta ocasión la intervención se saldó sin consecuencias personales, pero el suceso sirve como recordatorio de la necesidad de extremar la precaución y de replantear soluciones que mejoren la seguridad en esta zona, cada vez más transitada.
Los servicios de emergencia insisten en evitar cruzar caminos o arroyos inundados, por poca profundidad que aparenten, y recuerdan que la prevención es clave para evitar situaciones de riesgo que pueden tener un desenlace mucho más grave.


