La histórica almadraba de Sancti Petri volverá a calarse frente a la costa de Chiclana en 2027, poniendo fin a más de dos décadas de espera. El regreso será oficial una vez se publique, previsiblemente entre abril y mayo, el Real Decreto que modificará la normativa vigente y hará efectiva la asignación de cuota de captura de atún rojo.


El alcalde de Chiclana, José María Román, ha confirmado que los plazos administrativos impiden que la almadraba se instale este año, aunque ha celebrado que el proceso esté ya en su recta final. “Después de más de veinte años, por fin se ha conseguido”, ha afirmado, destacando que la almadraba chiclanera se sumará a las ya operativas en Barbate, Conil, Zahara de los Atunes y Tarifa.
La autorización para recuperar la almadraba data de 2003, pero quedó paralizada debido al descenso de la población de atún rojo y la falta de cuota asignada. La situación ha cambiado tras la reciente decisión de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), que ha incrementado en 3.661 toneladas la cuota de captura asignada a la Unión Europea, lo que ha permitido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación avanzar en el reparto.
Román ha recordado que el proyecto para volver a calar la almadraba comenzó a gestarse hace más de veinte años y ha subrayado que la publicación del borrador del Real Decreto supone un paso decisivo. Aunque el texto se encuentra aún en fase de información pública, el alcalde confía en que quede aprobado de forma definitiva en los próximos meses.
El regidor ha destacado que la recuperación de la almadraba va más allá de la pesca. “Es historia, memoria y sentimiento, pero también empleo, actividad económica y un importante impulso turístico”, ha señalado, insistiendo en que la perseverancia institucional y el diálogo con el sector han sido claves para alcanzar este objetivo largamente reivindicado.
La almadraba de Sancti Petri estuvo inactiva desde 2003 pese a contar con autorización, una situación que ahora se considera superada tras la recuperación del stock de atún rojo. En este nuevo escenario, el Ayuntamiento defiende que la asignación de cuota es “justa y lógica”, sin menoscabo de los derechos del resto de almadrabas gaditanas.
Sancti Petri creció históricamente ligado a la almadraba y a la industria del atún, una actividad que marcó la identidad del núcleo hasta comienzos de los años setenta. Según las estimaciones, su recuperación podría generar cerca de un centenar de puestos de trabajo y contribuir a mantener vivos oficios tradicionales vinculados al mar.


