La obra de La Tarifeña, promoción impulsada por el Grupo Q en el entorno de la antigua Conservera de Tarifa, vuelve a situarse en el centro de la atención tras el hundimiento de una parte del acerado en la zona perimetral de la actuación.

La imagen captada desde el exterior del vallado muestra losas desplazadas, terreno colapsado y acumulación de agua en el interior de la excavación, además de conducciones visibles. La incidencia, que afecta directamente al pavimento peatonal, genera un notable impacto visual en una zona urbana de tránsito habitual.
Negocios aún cerrados tras las afecciones de diciembre
Este nuevo episodio se suma al contexto previo que ha acompañado el desarrollo de la actuación. Según han trasladado varios empresarios de la zona, las obras dejaron a diversos negocios inoperativos al aparecer grietas de importantes dimensiones en ellos, impidiendo su apertura durante el mes de diciembre, una de las campañas comerciales más importantes del año.
La situación ha tenido consecuencias prolongadas, ya que algunos establecimientos continúan cerrados a día de hoy, meses después de producirse las primeras afecciones. Esta circunstancia ha generado inquietud y malestar entre los afectados, especialmente por el impacto económico derivado de la pérdida de actividad en temporada navideña.

Una intervención seguida de cerca desde su inicio
Desde el comienzo de los trabajos, la transformación del espacio de la antigua conservera ha estado marcada por distintos momentos de seguimiento público. La retirada de amianto, la demolición progresiva del edificio, incidencias varias y continuadas en el tiempo a la que se suma esta última.
El desarrollo del proyecto ha sido objeto de atención tanto por su relevancia urbanística como por su incidencia en el entorno inmediato.
Aunque los hundimientos de pavimento pueden producirse en contextos de obra por factores como movimientos de terreno, filtraciones o alteraciones en redes subterráneas, será la dirección técnica la encargada de determinar las causas concretas y aplicar las medidas correctoras oportunas. Mientras tanto, la zona permanece acotada mediante vallado de seguridad.



