El conocido “paseo del colesterol” es hoy sensiblemente más corto debido a la ausencia de pasarelas que cubrían el antiguo recorrido. Mientras vecinos y visitantes se encuentran que la tan proclamada foto del arreglo (hace ya más de un año), se ha convertido en una merma del recorrido y por ende de su paseo. Tramos interrumpidos, otros ya inexistentes, varias estructuras permanecen abandonadas y deteriorándose a escasos metros, junto al aliviadero de Los Lances. Todo un sin sentido.
La polémica crece tras las declaraciones del concejal responsable en el Pleno Municipal , que aseguró que “no me dijeron nada”. Una respuesta que ha generado sorpresa e indignación, más aún cuando se trata de áreas bajo las mismas siglas que la Junta de Andalucía, sin duda un ejemplo de gestión.
Ciudadanos denuncian la falta de criterio, planificación y mantenimiento en un espacio emblemático de disfrute público, naturaleza y convivencia.


