La Delegación de Deportes del Ayuntamiento de Tarifa trabaja en la instalación de vestuarios portátiles en el Estadio Municipal López Púa con el objetivo de permitir que se reanuden las competiciones oficiales, después de que la Real Federación Andaluza de Fútbol haya prohibido el uso de los vestuarios actuales por su estado, una decisión que ha dejado en suspenso los partidos previstos en el recinto.
La concejala de Deportes, Celia Rico, ha señalado que ya se han iniciado los trámites para dotar al estadio de módulos provisionales que cumplan con los requisitos exigidos por la normativa federativa y permitan mantener el calendario regular de competición mientras se busca una solución definitiva para las instalaciones.
Según ha explicado, la colocación de estos vestuarios portátiles pretende garantizar que el campo municipal pueda seguir acogiendo encuentros oficiales sin que los equipos se vean obligados a suspender sus partidos o desplazarlos a otros municipios.
Prohibición federativa y suspensión de partidos
La situación se ha agravado en los últimos días después de que la Real Federación Andaluza de Fútbol comunicara que no se podrán utilizar los vestuarios del López Púa a partir de la próxima jornada, al no reunir las condiciones necesarias de seguridad y salubridad para competiciones oficiales.
La advertencia se produjo tras las denuncias realizadas por la UD Tarifa sobre el estado de las instalaciones, especialmente de los vestuarios, donde se han detectado daños estructurales, falsos techos caídos y problemas derivados de obras realizadas en 2024, a lo que se suma el deterioro provocado por los temporales registrados durante los meses de enero y febrero.
La imposibilidad de utilizar los vestuarios ha impedido la celebración normal de partidos de fútbol-11, afectando directamente al primer equipo, que milita en la Primera Andaluza gaditana sénior, y al resto de categorías que utilizan el estadio municipal.
Críticas del club y petición de destitución
La junta directiva de la UD Tarifa ha denunciado públicamente la situación y ha solicitado al alcalde la destitución de la concejala de Deportes, Celia Rico, a la que acusa de dejación de funciones, incumplimiento de acuerdos y falta de mantenimiento de las instalaciones municipales.
El club sostiene que el estado del recinto supone un riesgo para la integridad de los jugadores y denuncia problemas como césped en mal estado, vallado deteriorado, redes rotas y la imposibilidad de utilizar los vestuarios, lo que impide a los futbolistas ducharse tras entrenamientos y partidos.
Asimismo, la plantilla del primer equipo ha reclamado unas instalaciones “dignas”, advirtiendo de que la situación podría comprometer la continuidad de los equipos en competición si no se adopta una solución inmediata.
Solución provisional para recuperar la normalidad
Ante este escenario, el Ayuntamiento ha optado por una solución provisional mediante la instalación de vestuarios portátiles, una medida con la que se pretende cumplir los requisitos federativos y evitar nuevas suspensiones.
Desde el área de Deportes se insiste en que el objetivo es restablecer cuanto antes la normalidad en el López Púa, mientras se estudian actuaciones de mayor alcance para mejorar de forma definitiva las instalaciones deportivas municipales.


