La llegada de la Semana Santa y el arranque de la temporada alta han vuelto a demostrar el peso del turismo en Tarifa y el conjunto del Campo de Gibraltar. Abril cerró con una bajada del paro de 846 personas en la comarca, una cifra que en clave local se traduce en 66 desempleados menos en Tarifa, dejando el total en 955 personas inscritas.
El municipio, claramente marcado por la estacionalidad del sector servicios, empieza a notar ya el incremento de actividad ligado a la hostelería, el comercio y los deportes vinculados al viento, motores económicos clave en estas fechas. Este impulso ha sido determinante para consolidar una tendencia que no es puntual: el Campo de Gibraltar acumula ya 43 meses consecutivos reduciendo el paro en términos interanuales.
Desde la perspectiva tarifeña, el dato invita a un optimismo prudente. La caída del desempleo no solo responde a la campaña turística, sino también al dinamismo de sectores como la construcción, que también ha contribuido a la mejora del empleo en la zona. Aun así, el mercado laboral sigue dependiendo en gran medida de los picos de actividad estacional, algo especialmente visible en municipios costeros como Tarifa.
En el conjunto de la comarca, el número total de desempleados se sitúa en 26.382 personas, lo que supone 2.611 menos que hace un año. Se trata del mejor dato en un mes de abril desde antes de la crisis financiera de 2008, un hito que también tiene reflejo indirecto en la economía local tarifeña.
El sector servicios vuelve a liderar la creación de empleo, con 523 parados menos en abril en la comarca, seguido del colectivo sin empleo anterior y la construcción. En Tarifa, este patrón se repite: bares, restaurantes, alojamientos y actividades turísticas han intensificado contrataciones ante la previsión de una temporada fuerte.
A nivel provincial, Cádiz también registró una evolución positiva con 4.227 desempleados menos en abril, impulsada igualmente por el buen comportamiento del sector servicios. Este contexto general favorece a municipios turísticos como Tarifa, que dependen en gran medida del flujo de visitantes nacionales e internacionales.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. La brecha de género sigue siendo una asignatura pendiente: las mujeres continúan representando casi dos tercios del total de personas en paro. Además, la estabilidad laboral sigue siendo un reto en un entorno donde los contratos temporales predominan.
En definitiva, Tarifa encara la temporada alta con mejores cifras y expectativas que en años anteriores, pero con el desafío de transformar este crecimiento estacional en empleo más estable y sostenible a largo plazo



