El Ayuntamiento de Tarifa y la Diputación de Cádiz han presentado el nuevo “Estudio para la reordenación del tráfico en Tarifa”, un documento técnico que plantea distintas medidas para mejorar la movilidad urbana y reducir problemas históricos como la falta de aparcamiento, la saturación del tráfico y la presión circulatoria en el centro urbano.
El estudio, elaborado por la empresa Colin Buchanan Consultores, analiza la situación actual del tráfico en el municipio y propone actuaciones a corto, medio y largo plazo. Entre las medidas más inmediatas destaca la futura regulación del estacionamiento mediante zonas diferenciadas por colores: verde para residentes, azul para rotación comercial y roja para gestionar el estacionamiento en áreas de playa.
Según explicaron el alcalde de Tarifa, José Antonio Santos, y el responsable de Transición Energética de la Diputación de Cádiz, Javier Vidal, el informe concluye que Tarifa presenta una vulnerabilidad “estructural” en su sistema de movilidad, derivada principalmente de la presión de tráfico sobre ejes como Batalla del Salado y de la conexión entre la N-340 y el casco histórico.
El documento se basa en datos de intensidad media diaria de tráfico, estimada en unos 15.000 vehículos al día, además del análisis de los flujos de circulación motorizada y de la disponibilidad de estacionamientos en diferentes zonas del municipio.
Entre las actuaciones planteadas a corto plazo figura la implantación de un sistema de regulación del estacionamiento que priorice a los residentes en determinadas zonas de alta demanda, especialmente durante el verano. No obstante, desde el Ayuntamiento precisan que la aplicación definitiva de estas medidas requerirá la elaboración de una ordenanza municipal y la posterior licitación de la señalización y cartelería correspondiente.

El gobierno local sí ha adelantado que trabaja ya en iniciativas que podrían comenzar a aplicarse este mismo verano para favorecer el estacionamiento vecinal en áreas especialmente tensionadas por la llegada de visitantes.
A medio plazo, el estudio contempla también la implantación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en el casco histórico, con posibles limitaciones de acceso para los vehículos más contaminantes, en línea con las exigencias marcadas por la normativa estatal en materia de sostenibilidad y movilidad urbana.
La Diputación de Cádiz ha financiado este estudio mediante un contrato adjudicado a Colin Buchanan Consultores por un importe de 13.189 euros.





2 respuestas
Por favor publicad las imágenes con resolución adecuada y así nos podemos reír a gusto con las conclusiones que podría haber hecho un niño chico.
A ver si aprovechan alguna de las latitas de pintura de los aparcamientos para darle a los pasos de cebra, que está muy bonito gastarse «los cuartos» en hacer los rebajes de acera para luego dejar sin hacer lo más importante (y barato) que es pintarlos y señalizarlos.