El comentario del día lo hace suyo el alcalde de Tarifa en sus redes. Hay mensajes que pasan desapercibidos, y otros que hacen detenerse y preguntar: ¿de verdad nadie ha pensado en esto antes de publicarlo?
La Caseta de la Juventud de Tarifa, tiene este año un lema bastante explícito: “Más rebujito, menos drama” y no es una simple ocurrencia de feria, hablamos de una actividad vinculada al Ayuntamiento, a la juventud y de un mensaje explícito que el propio alcalde, José Antonio Santos, ha compartido y promocionado en sus redes sociales.
Y entonces surge la pregunta: ¿es apropiado que un alcalde promocione entre su juventud un mensaje que vincula directamente la diversión con el consumo de alcohol? ¿Por qué no unas apuestas antes de llegar a la feria?
Este año la Delegación de Feria y Fiestas se lo ha currado, dos barras, una con alcohol y otra sin, con los menores «anillados» con una pulserita para evitar errores en el servicio. Lo que es sin duda una buena solución, queda fagocitada bajo el «Más rebujito y menos drama».
No se trata de demonizar el rebujito ni de convertir un eslogan de feria en un asunto de Estado. Se trata de algo mucho más sencillo: el mensaje que una institución pública decide lanzar a los jóvenes.
¿De verdad no había otra manera de vender diversión?
“Más música y menos drama”.
“Más feria y menos drama”.
“Más baile y menos drama”.
Había cientos.
Pero se escogió el rebujito.
Y ahí está lo preocupante: quizá no sea tanto que se haya hecho, sino que nadie haya visto la contradicción. Las administraciones hablan durante todo el año de consumo responsable, prevención y ocio saludable. Cuando llega la feria, sin embargo, parece que el discurso cambia.
Un particular puede utilizar el lema que quiera. Pero cuando el mensaje está vinculado a una actividad municipal y el propio alcalde lo promociona, la responsabilidad es otra.
Porque gobernar también consiste en decidir qué mensajes se normalizan, y si hablamos de juventud, quizá convendría ser especialmente cuidadosos.
La pregunta no es si el lema es gracioso, la pregunta es: ¿Hay alguien al volante?
Porque más feria, más música y más diversión, por supuesto, pero quizá no hacía falta poner el rebujito en el eslogan para conseguirlo.



