La organización ecologista reclama una inspección urgente y análisis de agua, sedimentos y materiales en suspensión para determinar el origen y la composición de la posible contaminación
Verdemar Ecologistas en Acción denuncia que una posible afección contaminante continúa desde hace una semana en la playa de La Caleta, en Tarifa, sin que, según señala la organización, hasta el momento haya observado una actuación efectiva por parte de las administraciones competentes.
Los hechos fueron detectados el pasado 24 de agosto, cuando Verdemar alertó de un fuerte olor aparentemente compatible con hidrocarburos en la desembocadura del río del Olivar, junto a la playa de La Caleta, el Sendero Europeo Arco Mediterráneo y la antigua casa de Carabineros.
Aunque el olor dejó posteriormente de percibirse, los ecologistas aseguran que pudieron constatar la presencia de numerosas partículas y materiales en suspensión en la zona de playa. Una semana después, según Verdemar, la afección continúa.
La organización muestra especial preocupación por las posibles consecuencias sobre la fauna y la flora del entorno, incluidas especies protegidas por la legislación ambiental. Por ello, considera necesario determinar cuanto antes qué se está vertiendo, cuál es su procedencia y qué efectos puede estar provocando en esta zona de transición entre el río y el dominio público marítimo-terrestre.
Verdemar reclama a las administraciones competentes que realicen una inspección urgente, tomen muestras de agua, sedimentos y materiales en suspensión y procedan a su análisis para determinar su composición. También pide que se investigue el origen del posible vertido y se determine si existe una fuente contaminante activa.
“No podemos entender que haya transcurrido una semana y no tengamos constancia de una actuación efectiva para determinar qué está ocurriendo”, señala la organización ecologista.
Verdemar advierte de que, si se trata de un vertido continuado, cada día que pasa aumenta el riesgo de afección sobre el ecosistema y las especies que habitan este espacio.
La organización exige que se determine el origen de la posible contaminación, se identifiquen las sustancias presentes y, si se confirma la existencia de un vertido, se adopten de inmediato las medidas necesarias para impedir que continúe.
Una semana después, el problema, según Verdemar, sigue presente. Y la organización reclama que lo que no puede seguir es la falta de respuesta.



