Los fenómenos, registrados los días 19 y 20 de septiembre, fueron captados por las cámaras del proyecto SMART desde distintos observatorios españoles
El cielo del entorno del Estrecho de Gibraltar fue escenario de dos espectaculares fenómenos astronómicos durante el pasado fin de semana. Las cámaras del proyecto SMART detectaron dos bolas de fuego en apenas 24 horas, una sobre el golfo de Cádiz y otra frente a la costa marroquí de Alhucemas.
El primer fenómeno se produjo a las 04:14 horas del 19 de septiembre, cuando un meteoroide de origen asteroidal penetró en la atmósfera terrestre sobre el golfo de Cádiz a una velocidad aproximada de 97.000 kilómetros por hora.

La bola de fuego comenzó a hacerse visible a unos 98 kilómetros de altitud y dejó de detectarse cuando había descendido hasta los 42 kilómetros. El acontecimiento fue registrado por diferentes estaciones de observación situadas en Calar Alto, Huelva, La Hita (Toledo), Sierra Nevada, La Sagra, Sevilla y Mazagón.
El segundo fenómeno, frente a Alhucemas
Tan solo un día después, el 20 de septiembre a las 20:47 horas, se produjo un segundo episodio, esta vez sobre el Mediterráneo, frente a la costa de Alhucemas, en Marruecos.
Este segundo bólido tuvo un origen diferente: los primeros análisis apuntan a que procedía de un objeto de naturaleza cometaria. Entró en la atmósfera a unos 65.000 kilómetros por hora y generó el fenómeno luminoso a aproximadamente 91 kilómetros de altura, que se extinguió a unos 31 kilómetros sobre el nivel del mar.
Su aparición coincidió además con el atardecer, cuando todavía había abundante luz natural, circunstancia que hizo que la bola de fuego resultara especialmente llamativa.
El fenómeno fue captado por las estaciones de seguimiento de Calar Alto, La Sagra, Olocau (Valencia) y Mazagón.
Seguimiento permanente del cielo
Los registros forman parte del trabajo de vigilancia del proyecto SMART, una red que emplea cámaras instaladas en diferentes puntos de España para detectar y estudiar este tipo de fenómenos.
Los datos obtenidos en las instalaciones de Calar Alto han sido analizados de forma preliminar por José María Madiedo, profesor e investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y responsable científico del proyecto.
La detección prácticamente consecutiva de ambos fenómenos vuelve a poner de manifiesto la actividad de pequeños cuerpos procedentes del espacio que entran en la atmósfera terrestre y que, al calentarse y desintegrarse, producen las conocidas como bolas de fuego.



