Andalucía no solo se celebra, también se saborea. Está en el aceite de oliva virgen extra que brilla sobre el pan recién tostado y en el tomate triturado que perfuma el desayuno compartido a media mañana en el Centro de Personas Mayores de Tarifa. Allí, la Delegación de Asuntos Sociales, a través del programa Mayores Activ@s, ha dinamizado una jornada festiva para conmemorar por adelantado el 28 de febrero, Día de Andalucía.
El tradicional desayuno andaluz ha sido el punto de partida. Un gesto sencillo, pero cargado de identidad: pan, aceite y tomate como símbolo de una tierra que presume de sus raíces y de su riqueza gastronómica. Más que un desayuno, un acto de convivencia que reúne a los mayores en torno a la cultura y la memoria compartida.

Pero la mañana no se ha quedado en la mesa. La programación ha continuado con una demostración del taller de baile por sevillanas, donde el compás y el color han llenado el salón. Entre palmas y sonrisas, los participantes han mostrado el trabajo realizado durante el curso, reivindicando que el arte no entiende de edades.
Y en clave de carnaval, la jornada ha contado con la actuación de “Las arrugaitas del 3 por 4”, que han puesto el broche alegre y desenfadado a la celebración. Coplas con humor, guiños a la actualidad y ese espíritu gaditano que convierte cada actuación en una fiesta colectiva.
La iniciativa forma parte del programa Mayores Activ@s, que busca fomentar la participación, el envejecimiento activo y el bienestar emocional de las personas mayores del municipio. Actividades como esta no solo celebran una fecha señalada; fortalecen vínculos, estimulan la creatividad y mantienen viva la esencia cultural andaluza.
Así, Tarifa se suma a la conmemoración del Día de Andalucía recordando que la identidad se construye en los pequeños gestos: en un desayuno compartido, en un paso de baile bien marcado y en una copla cantada con orgullo. Porque Andalucía también se saborea, se baila y se canta.


