La Patrona de Tarifa, la Virgen de La Luz, recorrió ayer por la tarde las calles del casco histórico en una de las citas más esperadas del calendario festivo y religioso de la ciudad. La procesión volvió a reunir a numerosos colectivos de la parroquia tarifeña, autoridades civiles y militares, representantes de la Corporación Municipal y numerosos devotos.
La Hermandad de la Virgen de La Luz, reconocida este año con la distinción “Llave de la Ciudad”, se volcó un año más en la organización de un cortejo que refleja el profundo arraigo del Patronazgo de La Luz en Tarifa.
La representación municipal participó en la procesión “bajo mazas”, junto a autoridades militares y civiles. También estuvieron presentes, en las primeras posiciones del cortejo, representantes de la Asociación de Veteranos Paracaidistas del Campo de Gibraltar.
La música tuvo un papel destacado durante el recorrido. La Agrupación Musical del Cautivo, de Estepona, acompañó el paso de San Isidro, mientras que la Banda Municipal de Música, Asociación Pintor Manuel Reiné, puso sus sones tras la Virgen de La Luz. La Banda de Tarifa completó igualmente el acompañamiento musical del cortejo.
La Patrona luce el manto verde de la familia López-Cuervo
La Virgen de La Luz desfiló con el manto verde donado por la familia López-Cuervo, portada por sus costaleros bajo la dirección de Pedro Jesús Roa, Sebastián Chicano, Antonio Vaca y Francisco Recalde.
Por su parte, el paso de San Isidro fue portado por 37 costaleros, guiados por los capataces Juan José Matero y Eduardo Valencia.
La procesión puso el broche final a una intensa semana para las reinas y damas infantiles y juveniles de la Feria de Tarifa. El cortejo festivo acompañó a la Patrona y a San Isidro por las calles de la ciudad, cerrando así una experiencia marcada por la participación y la tradición.
A pesar de unas condiciones meteorológicas poco favorables, fueron numerosas las mujeres que acudieron a la cita ataviadas con la tradicional mantilla. Parroquia, hermandad y devotos volvieron a volcarse en una jornada que forma parte de la identidad y la memoria colectiva de Tarifa.
La Virgen de La Luz y San Isidro recorrieron ayer las calles de la ciudad en una procesión que volvió a unir fe, tradición y participación ciudadana.



