Vecinos de varias zonas residenciales han manifestado su profundo malestar tras sufrir un corte de suministro eléctrico que se prolongó durante más de 10 horas, llegando en algunos casos a superar las 14 horas sin luz. Los afectados describen una situación de frustración, impotencia e indignación ante lo que consideran una gestión deficiente de la avería.

Según relatan los residentes, la interrupción del servicio impactó gravemente en la vida cotidiana, impidiendo realizar actividades básicas como preparar la cena, ducharse o utilizar electrodomésticos esenciales. Además, varios negocios locales se vieron obligados a detener su actividad debido a la falta de electricidad.
Uno de los puntos más criticados ha sido la percepción de falta de transparencia por parte de la compañía eléctrica. Algunos vecinos aseguran que, pese a recibir información de que los técnicos estaban trabajando en la incidencia durante la noche, no observaron presencia de operarios en el transformador que abastece a los bloques afectados.
A las molestias por la ausencia de suministro se suman denuncias por posibles daños en aparatos domésticos. Diversos usuarios informaron de microondas, hornos y placas que dejaron de funcionar, así como problemas de baja intensidad eléctrica, con luces parpadeando y equipos sin la potencia necesaria para operar con normalidad.
Entre los testimonios también circula la versión de que la avería pudo originarse tras una supuesta explosión en un transformador cercano, extremo que no ha sido confirmado oficialmente.
El tono general de los comentarios refleja un sentimiento compartido de enojo y cansancio, con numerosos vecinos calificando la situación como “inadmisible” y “una vergüenza en pleno siglo XXI”.
Los afectados esperan ahora explicaciones por parte de la compañía y, en su caso, soluciones ante los daños ocasionados


