La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), a través de la empresa especializada Contratas Terrestres y Marítimas, culminó esta tarde la retirada definitiva del yate Mr M, hundido desde el pasado mes de septiembre en el Puerto de Tarifa. La embarcación fue reflotada ayer lunes, remolcada durante la mañana de hoy hasta el muelle pesquero y finalmente puesta en seco.

El Mr M permanecía sumergido en la zona del Dique Sagrado Corazón tras entrar en arribada forzosa cuando navegaba desde la Costa del Sol con destino a Marruecos. Según ha informado la institución portuaria, la operación se ejecutó por vía subsidiaria y bajo tramitación de emergencia, al considerar que el pecio suponía un riesgo para la seguridad y la operativa de la línea marítima de pasajeros Tarifa–Tánger Ciudad.
El presupuesto destinado a la intervención ha ascendido a 239.000 euros, incluyendo trabajos de extracción de combustible y aceites de los tanques, refuerzo de amarres, instalación de señalización en la lámina de agua y despliegue de barreras absorbentes anticontaminación, así como la recogida de residuos y posibles vertidos.

Operación técnica compleja
Para reflotar la embarcación fue necesario movilizar en dos ocasiones grúas de gran tonelaje (200 toneladas cada una), además de globos elevadores, bombas de achique y la intervención de submarinistas especializados. Una vez en seco, la APBA ultima ahora el destino final del casco, que será trasladado fuera del recinto portuario.
Episodios de vertidos y afección ambiental
La presencia prolongada del yate hundido generó preocupación en el entorno portuario y litoral. Durante los meses posteriores al siniestro se registraron episodios puntuales de vertidos, principalmente restos oleosos y combustibles, que obligaron a activar protocolos de contención.
Fuentes locales señalaron que algunas manchas fueron detectadas en áreas próximas a Playa Chica y sus alrededores, lo que motivó labores de vigilancia, limpieza preventiva y refuerzo de las medidas anticontaminación. Aunque los dispositivos desplegados permitieron limitar la dispersión, los hechos reabrieron el debate sobre la rapidez de respuesta ante pecios y el impacto que este tipo de incidentes puede tener en enclaves de alto valor ecológico y turístico.
Desde la APBA se insiste en que la extracción previa de hidrocarburos y la instalación de barreras absorbentes han sido claves para minimizar riesgos ambientales, destacando que la retirada del barco elimina definitivamente cualquier posibilidad de nuevos vertidos asociados al pecio.
La actuación pone fin a una situación que se prolongaba desde hace más de cinco meses y que afectaba tanto a la seguridad marítima como a la imagen del frente litoral tarifeño


