Conductores que circulan por la N-340 en dirección a Algeciras deben prestar especial atención tras detectarse un hundimiento de la calzada a la altura del mirador, en un tramo frecuentado por vehículos que se desplazan entre Tarifa y Algeciras.
Según la información disponible, el incidente se debe a un socavón provocado por el desplazamiento del terreno bajo la vía, lo que ha afectado a la estabilidad del firme. Como medida preventiva, las autoridades han procedido a reducir el tráfico en ambos sentidos, con el objetivo de minimizar riesgos para los usuarios.

Zona ya señalizada
El tramo afectado ya se encuentra correctamente señalizado, advirtiendo del peligro y de la necesidad de moderar la velocidad. No obstante, se insiste en que los conductores deben aminorar la marcha y conducir con precaución, especialmente en condiciones de baja visibilidad o tráfico denso.
Recomendaciones para los conductores
Reducir la velocidad al aproximarse al mirador
Mantener la distancia de seguridad
Evitar maniobras bruscas
Atender estrictamente a la señalización provisional
Las autoridades competentes evalúan el alcance de los daños y no se descartan trabajos de reparación para garantizar la seguridad y normalizar la circulación.
Mientras tanto, se recomienda planificar los desplazamientos con antelación y considerar posibles retenciones o tráfico lento en la zona afectada.



Un comentario
Quiero volver a denunciar públicamente el mal estado de la carretera que une Tarifa con Algeciras, unos 20 kilómetros que actualmente no están en condiciones aptas para la circulación. No es la primera vez que se expone esta situación; de hecho, ya se envió un texto similar con anterioridad y no fue publicado, desconociendo el motivo.
El asfalto se encuentra lleno de baches, en muy mal estado, y la señalización horizontal prácticamente no se aprecia durante la noche. La situación se vuelve aún más peligrosa cuando hay niebla, algo habitual en esta zona, lo que supone un riesgo constante para los conductores.
Por esta carretera circulan diariamente personas que van a trabajar, a citas médicas o realizan gestiones básicas de su vida cotidiana. No se trata de un lujo, sino de una vía esencial para quienes vivimos aquí, y debería garantizarse la seguridad de los usuarios.
Resulta difícil de entender que no sea posible mejorar ni ampliar esta carretera, mientras que sí se han permitido grandes ampliaciones para empresas privadas, como en la antigua basurilla de Tarifa o en la zona de Tahivilla. Esto da mucho que pensar.
Las autoridades competentes deberían mirar más por las personas que vivimos en esta zona y menos por otros intereses. Estamos hablando de seguridad vial y de vidas humanas.