Un mapeo ciudadano realizado durante un solo fin de semana detecta 191 alcorques vacíos o cegados, 71 con tocones o árboles secos y 182 en condiciones que dificultan la supervivencia de los árboles
Tarifa tiene 444 puntos negros en su arbolado urbano. Es el resultado del mapeo ciudadano realizado durante un fin de semana dentro de la iniciativa “Aquí falta un árbol – Ecomapa 2026”, que ha puesto sobre la mesa una realidad que, según las organizaciones participantes, va mucho más allá de los alcorques contabilizados: la falta de árboles, sombra y espacios verdes en numerosos puntos del municipio.
Quince personas participaron en el seguimiento realizado en Tarifa, algunas de ellas vinculadas a AGADEN y a la Asociación Vida Silvestre Ibérica, registrando uno a uno los espacios con deficiencias en el arbolado urbano.
El resultado es contundente. De los 444 puntos negros identificados, 191 corresponden a alcorques vacíos o cegados, es decir, espacios en los que debería existir un árbol pero que se encuentran vacíos o directamente tapados con solería u otro tipo de pavimento.
A ellos se suman 71 alcorques en los que permanece un tocón de árbol o un árbol seco, mientras que otros 182 han sido considerados “alcorques asfixiantes”. Son aquellos en los que el suelo está sellado con hormigón o resinas, o presentan unas condiciones tan deficientes que incluso el tronco del árbol ocupa más espacio que el hueco disponible para su crecimiento.
Una radiografía que, según los participantes, se queda corta
Las organizaciones advierten, sin embargo, de que los 444 puntos negros no reflejan toda la dimensión del problema.
El motivo es sencillo: el mapeo registra alcorques que presentan deficiencias, pero no contabiliza aquellos espacios públicos en los que directamente no existe ningún árbol ni ninguna sombra.
Esta circunstancia resulta especialmente evidente en Facinas, donde los alcorques existentes presentan, en general, un buen estado y cuentan con árboles, pero donde también se han localizado numerosos espacios públicos completamente desprovistos de sombra y arbolado.
Por ello, los participantes consideran que los datos obtenidos en la pedanía son insuficientes para reflejar la verdadera carencia de zonas verdes y sombra.
La denuncia pone el foco así no solo en los árboles que faltan, sino también en los lugares donde nunca se ha plantado ninguno y donde resulta necesario hacerlo.
“Esperamos que el Gobierno municipal le dé el tratamiento que merece”
Los resultados del mapeo serán trasladados en los próximos días al Gobierno municipal de Tarifa.
Las organizaciones participantes reclaman que los datos no queden simplemente como una fotografía de la situación actual y que se conviertan en medidas concretas para aumentar la cobertura arbórea y mejorar la habitabilidad de los espacios públicos.
La reivindicación adquiere especial importancia ante el aumento de las temperaturas y el conocido efecto de “isla de calor” que sufren los municipios urbanos.
Aumentar el número de árboles, ampliar las superficies permeables y favorecer la biodiversidad son, a juicio de las entidades participantes, algunas de las actuaciones fundamentales para hacer frente a este problema.
Una demanda ciudadana que va más allá de plantar árboles
La iniciativa también plantea una crítica más amplia al modelo urbano.
Las organizaciones consideran que renaturalizar los municipios no consiste únicamente en reponer los árboles que faltan en los alcorques, sino en incrementar de manera significativa la presencia de vegetación en las calles y plazas, incluyendo árboles, arbustos y espacios para la vegetación natural.
En este sentido, señalan al pavimento, las desbrozadoras y las podas severas e inoportunas como algunos de los principales obstáculos para conseguir ciudades y pueblos más verdes.
La denuncia ciudadana apunta, por tanto, a una cuestión de modelo de municipio: más sombra, más vegetación, más suelo permeable y más biodiversidad frente a un exceso de superficies pavimentadas.
Más de 148.000 puntos negros en solo dos días
El mapeo se ha desarrollado simultáneamente en 315 municipios de todo el Estado, con la participación de 2.145 personas.
En apenas dos días se han registrado más de 148.000 puntos negros relacionados con el arbolado urbano, entre alcorques vacíos, tocones y árboles secos y espacios considerados asfixiantes.
Las entidades impulsoras consideran que la participación demuestra que existe una preocupación creciente entre la ciudadanía por la renaturalización de los municipios y por la necesidad de disponer de espacios urbanos más habitables.
En Tarifa, la fotografía deja un dato especialmente significativo: 444 puntos negros localizados en un solo fin de semana y, según los propios participantes, una realidad todavía más amplia que queda fuera del recuento.
La reivindicación queda ahora en manos del Ayuntamiento. El mapeo ciudadano ya está hecho. Ahora comienza el trabajo que debe convertir esos 444 puntos señalados en árboles, sombra y espacios públicos más habitables.



