El Ayuntamiento de Vejer de la Frontera ha lanzado un mensaje contundente a los establecimientos que incumplen reiteradamente la normativa en la zona de El Palmar: las sanciones económicas ya no serán la única respuesta y los expedientes podrán desembocar en el cierre de los negocios infractores. Foto archivo
La decisión llega tras un operativo conjunto desarrollado este fin de semana por Guardia Civil y Policía Local que se saldó con diversas actas por presuntas infracciones relacionadas con licencias de apertura, exceso de ruido y más de una veintena de denuncias vinculadas al consumo o tenencia de sustancias estupefacientes.
«Música en directo sí, discotecas no», resumía el alcalde de Vejer, Antonio González, al anunciar que el Ayuntamiento ya trabaja en los procedimientos administrativos que permitirían clausurar aquellos establecimientos que incumplan de manera grave o reiterada las normas de convivencia, seguridad y funcionamiento.
La medida abre inevitablemente la comparación con la situación que desde hace años denuncian numerosos vecinos y colectivos en Tarifa, donde algunos establecimientos acumulan un largo historial de expedientes e infracciones sin que ello haya supuesto, hasta la fecha, consecuencias proporcionales a la reiteración de los incumplimientos. La música en directo ademas es «maltratada» por el Ayuntamiento , mientras otras ciudades la tienen de atributo turístico. Aquó no vae el «música en directo si, discotecas no».
Una de las críticas más repetidas por parte de vecinos afectados es que determinadas sanciones económicas terminan convirtiéndose en un simple coste más de explotación. Cuando la actividad genera ingresos muy superiores a las multas impuestas, la sanción pierde buena parte de su capacidad disuasoria y deja de funcionar como herramienta efectiva para garantizar el cumplimiento de la normativa.
La diferencia de enfoque resulta evidente. Mientras Vejer anuncia públicamente que está dispuesto a llegar al cierre de los establecimientos reincidentes, en Tarifa continúa abierto el debate sobre si las administraciones están utilizando todas las herramientas legales a su alcance para garantizar el respeto a las normas.
El propio alcalde vejeriego ha defendido un modelo basado en el equilibrio entre actividad económica, turismo, ocio y derecho al descanso vecinal. Una filosofía que muchos consideran especialmente relevante en municipios costeros donde la presión turística aumenta de forma notable durante los meses de verano.
La cuestión de fondo trasciende a cualquier establecimiento concreto. Se trata de determinar si las normas están para cumplirse o si basta con asumir periódicamente una multa para continuar desarrollando actividades que generan conflictos con el entorno, los vecinos o la legislación vigente.
La experiencia de Vejer plantea una pregunta que cada vez escuchan con más frecuencia las administraciones locales de municipios turísticos: cuando las sanciones dejan de ser eficaces, ¿debe la reincidencia tener consecuencias mayores?
En El Palmar la respuesta parece clara. El Ayuntamiento ha anunciado que no le temblará el pulso. En Tarifa, muchos vecinos siguen esperando conocer cuál será la respuesta ante situaciones similares.




Un comentario
Aquí hay establecimientos que sin tener licencia de música ponen música a muy alto volumen y lo que es peor con los altavoces hacia el exterior, como si sirviera de anzuelo a más clientela.
Me gusta ir a un chiringuito y disfrutar con música en directo, sí, hay muy buenos músicos locales. Lo que no me gusta es oír desde fuera de un chiringuito su música alta y además la de al lado y el de más allá, compitiendo entre ellos.
¿Música sí o no?
Música sí, pero que no moleste.