«… una campaña prolongada agota los recursos…» Sun Tzu. El arte de la guerra.
Lunes, veintisiete de abril.
La plaza está más vacía, el cielo mucho más gris. Los pináculos, sin cigüeñas. La casa, en silencio total. Te has ido como otras veces pero hoy te echo de menos. Y sí, ya sé que soy yo, ¿y qué? Estoy harta de saber. Que venga otro a decir «todo acaba y todo empieza». Que nadie me diga «tú sí. Tú sí puedes, tú sí sabes, tú sí llegas, tú sí vales». Ya no. Cansada de hablar, hoy callo. Cansada de bailar, descanso. Entrego el instante precioso, me quito del medio del todo. Pero hoy toca ser mayor, cuando lo que de verdad quisiera es tirar el móvil al río, y el portátil, los contratos, el armario de ropa antigua de mujer-que-trabaja-en-un-banco, y los zapatos, y todas las fotos del iPhone que tendrían que borrarse solas cada dos años o cinco, y colgarme de una vez al cuello el aviso «No acercarse, no tocar», por si frágil no se entiende, antes de cometer un delito. Suspender en redes sociales. Cerrar otra vez los cuartillos. Como un jueves cualquiera, abajo la gente, y nosotros, al infinito, sin filtro y sin hastag, sin bragas. Sin miedo y sin vanidad, ¿quiénes somos? Inocencia, amor, ternura… ¿Quién coño son los demás? Al fin. Promesas sin juramento, alianza sin anillo, pendientes de aro, uno menos. Estar en paz. Volver a casa mirando al suelo, solo al suelo. Lo jodido fue pelear. Y quién va a venir a contarme lo que a mí me pasa o no, si ahora estoy oyendo los truenos, el cielo entre nube y sol, y en medio de este jaleo, tú te has ido otra vez, mi amor, te has ido otra vez, mi amor, te has ido… y que sea lo que Dios quiera, a punto de pedir auxilio. «Corazón, ¿por qué mandas en mí, si yo no quiero?»
Que empiece a llover ya.
Federico García Lorca, 1898-1936
Omega (poema para muertos)
Las hierbas.
Yo me cortaré la mano derecha.
Espera.
Las hierbas.
Tengo un guante de mercurio y otro de seda.
Espera.
¡Las hierbas!
No solloces.
Silencio, que no nos sientan.
Espera.
¡Las hierbas!
Se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta.
¡¡Las hierbaaas!!




2 respuestas
Se ha ido
Pero volverá
Cómo la lluvia
Y las nubes que barruntan tormentas
Paz y amor
Primero agradecer lo expresado, segundo pedir disculpas pero solo aquí tengo claro que lo leerá.
Nunca te lo dije pero tuve dos formas de conocerte y elegí la que preservaba tu intimidad, no quería que me vieras como viste a otros.
Esperaba que la decisión de mostrarme todo lo que eras y sentías la tomaras tú, por qué yo ya amaba todo lo que eras ya estaba perdido en tus ojos en tu pelo en tu forma de tratarme, desde el primer día grabé todos tus gestos tus palabras aún recuerdo cuando me contaste el premio que ganaste por escribir y yo no tenía una bola de cristal para saber dónde veías a tu padre sus compañeros mis conocido y si conocía a gente por la que me preguntaste y si me enamoré pese a todo y si contigo podía ir a todos lados sin importarme nada pero te lo pedí sentados en un banco de piedra te lo pedí que confiaras en mí…que fueras tú de verdad que yo no veía una versión yo lo veía todo y lo quería todo.
Me abrí en canal te mostré todo lo que soy jugándome que te marcharás pero lo único que no puedo soportar es la mentira hacia alguien que te estaba demostrando todo quería que te sintieras libre conmigo pero nunca lo intentaste nunca confiaste en que yo te amaba y al final no pude soportar no me supe comportar con coherencia no entendí por qué, ahora creo que debía haberte conocido de otra manera y desde ahí quizás hubieras visto que lo quería todo contigo, como tú dijiste con un amor más libre pero siendo sinceros para poder entendernos.
Para mí as sido y siempre serás