El Estrecho de Gibraltar ha vuelto a demostrar que sigue siendo uno de los grandes santuarios marinos del mundo. Un equipo de observación de cetáceos ha protagonizado un hallazgo de enorme valor científico tras avistar falsas orcas (Pseudorca crassidens) vivas y en libertad, un hecho considerado extraordinario por la escasez de registros de esta especie en la zona. Es la foto del día.
Aunque su nombre pueda inducir a error, la falsa orca no es una orca de pequeño tamaño ni una subespecie de esta. Se trata de un gran delfín oceánico, de color oscuro, muy social y extraordinariamente veloz, que puede superar los cinco metros de longitud y que suele habitar aguas tropicales y templadas, normalmente lejos de la costa.

Foto CIRCE
Precisamente por ello, su presencia en el Estrecho adquiere una relevancia excepcional. Hasta la fecha, apenas existían referencias de esta especie en estas aguas. Según los expertos, el único antecedente conocido correspondía al varamiento de un ejemplar ocurrido hace aproximadamente catorce años.
El avistamiento de varios ejemplares desplazándose libremente por el Estrecho supone una oportunidad única para ampliar el conocimiento científico sobre la biodiversidad marina de este corredor natural que conecta el océano Atlántico con el mar Mediterráneo.
Los especialistas destacan que cada observación de especies poco habituales aporta información de enorme valor para comprender mejor sus movimientos, distribución y comportamiento, además de confirmar que el Estrecho continúa siendo un enclave de importancia internacional para la conservación de los cetáceos.
Este nuevo hallazgo vuelve a poner de relieve la extraordinaria riqueza natural de las aguas de Tarifa y del Estrecho de Gibraltar, donde incluso en uno de los espacios marinos más estudiados del planeta siguen produciéndose descubrimientos capaces de sorprender a la comunidad científica.
Porque el mar aún guarda secretos. Y, de vez en cuando, decide revelarlos frente a las costas de Tarifa.



