Mellaria, como asociación dedicada a la defensa del patrimonio cultural de Tarifa, lleva años realizando un estrecho seguimiento de la situación de la iglesia de Santiago. Desde la entidad valoramos positivamente el creciente interés ciudadano por este monumento olvidado, hasta el punto de haber declarado 2026 como el “Año de la iglesia de Santiago”.
Las actuaciones impulsadas por Mellaria en defensa del templo han sido numerosas. Por razones de brevedad, destacamos las más recientes. Desde hace aproximadamente nueve años se tramita el apuntalamiento de la espadaña, después de que un informe de la Oficina Técnica Municipal advirtiera del riesgo de colapso. Nueve años después, los trámites aún no han concluido.
Tanto el anterior gobierno municipal como el actual han mostrado voluntad política para ejecutar las obras necesarias. Además, siempre ha existido disponibilidad presupuestaria para acometer las actuaciones. Sin embargo, el principal obstáculo ha sido la complejidad y lentitud de los procedimientos administrativos.
El proceso se ha visto afectado por múltiples contratiempos: la paralización derivada de la pandemia, la necesidad de reformular adjudicaciones, ampliaciones y modificaciones del proyecto, nuevos concursos públicos que quedaron desiertos, revisiones presupuestarias y una larga cadena de trámites en los que intervienen distintas áreas municipales y la Delegación Provincial de Cultura.
El presupuesto inicial quedó desfasado con el paso del tiempo, por lo que fue necesario actualizarlo. La última modificación, aprobada en el presupuesto municipal más reciente, elevó la partida hasta los 90.000 euros. Ahora, una vez más, deben repetirse numerosos trámites administrativos. En consecuencia, aunque existe voluntad política y financiación, el inicio de las obras de apuntalamiento podría demorarse todavía meses o incluso años. Y, previsiblemente, las propias obras podrían generar nuevas incidencias que ralentizarían aún más el proceso.
A esta situación se suma otro problema añadido: la usurpación de terrenos circundantes e incluso de parte del interior de la iglesia. El asunto se encuentra actualmente en manos de los servicios jurídicos de Mellaria y del Ayuntamiento, con las inevitables demoras que conlleva la vía judicial.
Paralelamente, Mellaria continúa desarrollando otras iniciativas relacionadas con la iglesia de Santiago, mediante gestiones, denuncias y propuestas que la ciudadanía puede consultar a través de las redes sociales de la asociación.
En definitiva, después de más de nueve años, todavía no ha sido posible ejecutar unas obras básicas de apuntalamiento para evitar el deterioro de la espadaña. Según denuncia Mellaria, el problema radica fundamentalmente en la excesiva burocracia y en la complejidad normativa que rodea este tipo de actuaciones patrimoniales.
La asociación también ha planteado propuestas de futuro para la recuperación integral de la iglesia de Santiago, un proyecto que excede la capacidad económica del Ayuntamiento, aunque debe ser liderado desde la propia institución municipal. No obstante, insistimos en que la prioridad inmediata sigue siendo garantizar la estabilidad de la espadaña y evitar un deterioro irreversible del monumento.




