AFITA convoca una concentración en Tarifa para reclamar la finalización de su nuevo local y reanudar la atención a más de 200 afectados. La Asociación de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica de Tarifa, AFITA, ha convocado para este lunes 9 de marzo una concentración con el objetivo de reclamar la finalización del nuevo local prometido a la entidad y que, según denuncian, aún no está terminado ni cuenta con fecha de entrega. Foto archivo
La convocatoria tendrá lugar a las 11:00 horas en la calle San Sebastián número 47, donde se encontraba la antigua sede de la asociación, y desde allí los participantes se desplazarán hasta el local previsto en la barriada de Albacerrado, que todavía no reúne las condiciones necesarias para retomar la actividad.
Desde AFITA explican que la situación está afectando directamente a más de 200 personas en Tarifa que padecen fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y sensibilidad química múltiple, y que llevan meses sin poder recibir terapias ni atención especializada después del desalojo de la sede el pasado 29 de diciembre. La asociación asegura que el traslado a las nuevas instalaciones fue anunciado para el 5 de febrero, pero que, semanas después, el espacio sigue sin estar disponible.
El colectivo recuerda que lleva más de veinte años trabajando en el municipio, ofreciendo apoyo, terapias y acompañamiento a personas con enfermedades crónicas, tratamientos que en muchos casos no están cubiertos por el sistema sanitario y que resultan fundamentales para mejorar la calidad de vida de los afectados.
La concentración, para la que se pide acudir vestido de negro, pretende dar visibilidad a la necesidad urgente de contar con un espacio adecuado para continuar con esta labor. Desde la asociación se hace un llamamiento a vecinos, familiares y colectivos sociales para que se sumen a la protesta y respalden la reivindicación.
Con esta movilización, AFITA busca impulsar la finalización del nuevo local y recordar la importancia del servicio que presta en Tarifa, alertando de que la paralización de su actividad está dejando sin atención a decenas de personas que dependen de estas terapias para afrontar su día a día.


