“Su tradición y su marketing terminan donde empieza nuestra libertad”, señalan con indignación. Entre los afectados hay personas mayores, familias con niños y vecinos dependientes que, según explican, ven limitada su movilidad cada vez que se producen estos cierres.
La sensación de encierro vuelve a repetirse entre los vecinos de La Chanca, en Tarifa. “Otro día más secuestrados en nuestras propias casas”, denuncian, tras un nuevo cierre de accesos que atribuyen a la actividad de La Conservera.
Los residentes aseguran que esta situación no es puntual, sino reiterada, y critican la actitud de la empresa, a la que acusan de priorizar su operativa y el uso del espacio para aparcamiento por encima de los derechos y la seguridad de quienes viven en la zona.
La principal preocupación gira en torno a las emergencias. Los vecinos advierten de que el bloqueo de accesos podría dificultar la entrada de ambulancias o bomberos, comprometiendo la seguridad de todo el entorno. Además, recuerdan que se trata de una zona cercana al mar, donde las vías de evacuación deberían estar siempre garantizadas.
Las críticas también se dirigen al Ayuntamiento, al que reprochan falta de actuación ante una situación que consideran “insostenible”. Denuncian que, mientras se plantean planes de emergencia en el ámbito institucional, en la práctica se permite que se restrinja una salida clave del barrio.
“ No somos presidiarios, somos ciudadanos con derechos”, insisten los vecinos, que reclaman una solución urgente que garantice el libre acceso y la seguridad en La Chanca.



