La situación en la zona de Los Carriles, uno de los principales puntos de actividad de las escuelas de kitesurf en Tarifa, ha generado un creciente malestar entre los profesionales del sector, que denuncian falta de gestión, inseguridad y un progresivo deterioro de las condiciones de trabajo.
En pleno inicio de temporada, las escuelas alertan de una ocupación descontrolada del espacio destinado a la enseñanza. “La playa está llena de pescadores con múltiples cañas, sombrillas y toldos justo en la zona donde trabajamos”, explican. Una situación que, según denuncian, se ve agravada por la ausencia total de señalización clara que indique que se trata de una zona de escuelas.
“Antes había pequeños carteles informativos, pero han desaparecido. Ahora nadie sabe que es una zona de aprendizaje y todo se mezcla”, señalan. La consecuencia directa es una convivencia caótica entre usuarios de playa y alumnos que se inician en un deporte que requiere espacio y seguridad.
Riesgos añadidos tras las últimas actuaciones
A esta situación se suma la reciente instalación de estructuras de madera en accesos y zonas de playa, una medida que los profesionales califican de “peligrosa”.
“Han colocado palos de madera en pasarelas y en mitad de la playa, en una zona que además ha quedado más estrecha tras los temporales. Para un alumno de kitesurf, esto es un riesgo evidente”, advierten.
Accesos deteriorados y falta de servicios básicos
Las críticas no se limitan al uso del espacio en la playa. El acceso a la zona de Los Carriles presenta un estado muy deficiente, con numerosos baches y zonas deterioradas.
“Los carriles están llenos de boquetes. En invierno estaban completamente anegados y ahora siguen en mal estado”, denuncian, señalando que la situación afecta tanto a trabajadores como a clientes.
A ello se suma la falta de servicios básicos. Según explican, los trabajadores no disponen de aseos públicos operativos. “Hubo una vez instalaciones, pero nunca se facilitaron llaves ni acceso real. Ahora directamente no hay servicio”, apuntan.
Falta de planificación en un sector clave
El sector de las escuelas de kitesurf, uno de los pilares del turismo activo en Tarifa, también reclama una mejor organización del espacio.
Entre las demandas principales destacan:
Instalación de cartelería clara y visible que identifique la zona como área de escuelas
Regulación efectiva del uso del espacio para evitar la saturación
Creación de zonas de aparcamiento prioritarias para trabajadores
Mejora urgente de los accesos
Revisión de las actuaciones recientes que, aseguran, aumentan el riesgo
Además, cuestionan que se cobren licencias de actividad sin que se garantice un entorno adecuado para el desarrollo de su trabajo.
“Pagamos por trabajar aquí, pero no se respetan ni los espacios ni las condiciones mínimas de seguridad”, critican.
Más allá de las condiciones laborales, los profesionales insisten en que se trata de un problema de seguridad y de imagen para el destino.
Tarifa, reconocida internacionalmente como uno de los principales destinos de kitesurf, enfrenta el riesgo de deteriorar su posicionamiento si no se ordena adecuadamente el uso de sus playas.
“La convivencia es posible, pero necesita gestión. Ahora mismo lo que hay es descontrol”, concluyen.




Un comentario
Soy el autor de las imágenes de su reportaje. Existe otro problema añadido a la conservación del entorno y las instalaciones, y es la permisividad de las administraciones con los vehículos acampados, que no aparcados, en el Paraje Natural de los Lances. Se está gastando el Ministerio de Medio Ambiente 500.000€ de nuestros bolsillos en una actuación que afea este paraíso, de una dudosa efectividad medioambiental y sin haber tenido en cuenta a los que realmente conservan este entorno: las asociaciones ecologistas y los empresarios de la zona sobre todo.