Querida Blanca Flores —Gobierno central—, apreciado presidente Landaluce —APBA—, ilustrísimo alcalde Santos —Tarifa—:
“La OPE es un desastre en Tarifa, una tragedia turísticay logística en el peor momento, un abuso de poder inadmisible contra un pueblo que lo sufre, no cuenta y lo paga.” ¿Está expresado claramente?
Cuando políticos y representantes de grandes entes económicos niegan una realidad que está a la vista de todo un pueblo, ¿se les puede llamar cínicos? ¿y mentirosos? ¿y al cómplice por acción u omisión?
En Tarifa la opción más acertada parece ser guardar silencio. Así nos va. Conmigo que no cuenten.
¿Han visto las imágenes? Dejan poco a la imaginación.
El PSOE, «callao» porque Blanca es de su parroquia. El PP, «ni mú» porque Landaluce es de los suyos. El Ayuntamiento de Tarifa, dando reconocimientos oficiales al director del Puerto de Tarifa (literal) y los representantes de los empresarios sin foto, obviados, de viaje e irrelevantes.
Mientras tanto, vecinos, visitantes y empresarios (que no estuvieron en la “no foto”), con cara de lo que son, pagafantas.
Como lo veo y lo siento, lo cuento. Es la norma en este espacio.
La subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores, asegura que el dispositivo de la OPE logró absorber “con éxito” la fase más crítica. de la OPE. Ni una mención al caos vivido en Tarifa. Ni una referencia a los atascos, al colapso de la ciudad o a las imágenes que todos hemos visto.
Porque hay balances que se escriben desde un despacho y otros que se hacen desde las calles de Tarifa. Son muy distintos.
Blanca, la de las Flores, afirma que el dispositivo consiguió superar los días más complicados “saliendo airosamente”, sin incidentes graves ni altercados. Y lo dice sin inmutarse. Hierática.
¿Tarifa colapsada hasta el punto de no poder disponer de un solo policía municipal para atender cualquier urgencia es “salir airosamente”?
¿Tarifa colapsada hasta el punto de que un paciente infartado no llegue desde Playa Chica al centro de salud es “salir airosamente”?
¿Cuántos ejemplos hacen falta para que la realidad deje de depender del relato de su Jefe de Prensa?
Tarifa ya no pide. Tarifa necesita un mínimo de dignidad, respeto a sus gentes, a su futuro, a sus negocios y a una realidad que no se puede maquillar con balances oficiales, ni poniéndose de perfil.
Se puede formar parte de la solución o del problema, es una decisión personal.
Ciertos señores y señoras en Tarifa deben saber que son parte importante del problema: su falta de iniciativa, imaginación, movilización, comunicación y sus intereses personales, ahogan cualquier atisbo de acción real, «sedan» a la manada, este su cortijo y así lo sienten para perjuicio de todos…. a las pruebas me remito.
¿Quién le pone el cascabel al gato?




Un comentario
No quito (ni pongo) una coma. Sublime, Alberto.