Convertir Tarifa en un destino gastronómico se hace con acciones como esta. La OPP51 presenta en San Sebastián una experiencia inmersiva de realidad virtual que permitirá conocer desde dentro el arte milenario de la almadraba. Foto Cosasdecome
Las almadrabas de Tarifa, Zahara y Conil, integradas en la Organización de Productores Pesqueros de Almadraba (OPP51), serán protagonistas en San Sebastián Gastronomika, uno de los grandes encuentros internacionales de la gastronomía, que se celebra del 5 al 7 de octubre.
La OPP51 presenta en esta edición una experiencia de realidad virtual que permitirá al público ponerse las gafas y embarcarse virtualmente en una almadraba, acercándose en primera persona a un arte de pesca milenario vinculado a la captura del atún rojo salvaje.
La propuesta pretende mostrar una parte del producto que habitualmente permanece lejos de los restaurantes y de los platos: su origen en el mar y el trabajo de las personas que hacen posible su llegada al consumidor.
Durante la experiencia, profesionales de la restauración, chefs, periodistas y visitantes podrán conocer de cerca cómo funciona una almadraba y descubrir una actividad pesquera basada en el conocimiento acumulado durante generaciones y en la relación con el medio marino.
“Queremos que quienes se acerquen al stand de la OPP51 no sólo prueben nuestro atún, sino que puedan sentir durante unos minutos lo que significa estar en una almadraba que captura atún rojo salvaje”, explica Marta Crespo, directora gerente de OPP51.
El atún llegará a Gastronomika de la mano de Gadira, comercializadora exclusiva de las almadrabas integradas en la organización.
Del plato al mar
La iniciativa pone el foco en una idea sencilla: antes de llegar a un restaurante, el atún empieza su historia en el océano Atlántico.
Detrás de cada pieza de atún rojo salvaje de almadraba existe un territorio, una forma de pesca, generaciones de conocimiento y un ecosistema marino.
Con esta experiencia inmersiva, la OPP51 quiere precisamente acercar esa realidad al gran público y al sector gastronómico, mostrando que detrás de uno de los productos más reconocidos de la gastronomía española existe también una actividad pesquera profundamente vinculada a las costas de Tarifa, Zahara y Conil.
Una manera diferente de hablar del atún: no solo desde el plato, sino desde el mar del que procede.




