La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Fina Martínez, ha recibido este viernes en el aviario de la finca de San Ambrosio, en Barbate (Cádiz), a 15 ejemplares juveniles de ibis eremita (Geronticus eremita) que han completado una migración guiada desde Alemania.
Según ha indicado la Junta en una nota, la llegada forma parte de la colaboración entre el Proyecto Eremita andaluz, desarrollado por la Junta de Andalucía y el Zoobotánico de Jerez, y el programa europeo LIFE Northern Bald Ibis, que trabajan para establecer una ruta migratoria entre Centroeuropa y Andalucía y ofrecer a estas aves una zona segura donde pasar el invierno.
Tras recorrer unos 2.500 kilómetros acompañados por un equipo humano que los ha guiado con paramotor, los ejemplares inician ahora su adaptación al entorno gaditano, según ha explicado la Junta, que ha señalado que proceden de la colonia de Tierpark Rosegg, en Carintia (Austria), y emprendieron el viaje el pasado 18 de agosto desde el aeródromo de Binningen, en Hilzingen (Alemania). Ahora, en el aviario de San Ambrosio pasarán unas dos semanas de aclimatación.

Fina Martínez ha destacado que «la llegada de estas aves refleja lo que la colaboración entre administraciones, equipos científicos y entidades conservacionistas puede conseguir cuando se mantiene en el tiempo». Asimismo, ha señalado que «Andalucía aporta más de 20 años de experiencia y una población silvestre asentada que está ayudando a abrir nuevas oportunidades para la recuperación del ibis eremita en otros territorios».
El recorrido comenzó con 30 juveniles y ha conectado también con el proyecto de recuperación de la especie en Cataluña. A su paso por Gerona, el 13 de septiembre, la Fundación Alive recibió a 15 de ellos para contribuir al establecimiento de una población intermedia entre Centroeuropa y Cádiz. Los restantes continuaron hacia Valencia y entraron en Andalucía por Jaén antes de completar el trayecto hasta Barbate.
Según ha explicado la Junta, para que puedan seguir esta ruta, las aves reciben cuidados y entrenamiento desde pequeñas. Sus cuidadoras, que actúan como madres adoptivas, las acompañan durante el aprendizaje y el vuelo, dentro del programa desarrollado por Waldrappteam Conservation & Research, dirigido por Johannes Fritz.
«Detrás de cada ejemplar que llega hay muchas horas de preparación, atención y seguimiento» ha afirmado la consejera, que ha añadido que ese trabajo merece el reconocimiento y es fundamental para que esta especie siga recuperando su lugar en la naturaleza.
APRENDER LA RUTA
La primera migración guiada hasta Andalucía se completó en 2023, con la llegada de las aves a San Ambrosio. Aquella experiencia abrió una vía de cooperación para conectar la población migratoria centroeuropea con la residente en Cádiz, según ha explicado la Junta. En 2024, el aeródromo de Medina Sidonia fue el punto de recepción, mientras que en 2025 las condiciones meteorológicas hicieron que el viaje terminara en Gerona.
Asimismo, ha señalado que la coordinación entre los equipos europeos y andaluces abarca también el seguimiento de los ejemplares y el intercambio de información para identificar riesgos durante sus desplazamientos. El acuerdo suscrito en marzo de 2025 con Waldrappteam da continuidad a esta colaboración, mientras que el convenio con la propiedad de la finca Los Eremitas, en San Ambrosio, facilita el uso del aviario, la torre de nidificación y las zonas de alimentación.
A esta red se suma la cooperación con la Generalitat de Cataluña, a la que el Proyecto Eremita aporta asesoramiento sobre aclimatación, liberación y seguimiento. La experiencia acumulada en Cádiz ayuda así a establecer nuevos núcleos y a ampliar las posibilidades de recuperación de una especie que había desaparecido como reproductora de la fauna silvestre europea.
CRÍA EN LIBERTAD
Las aves llegan a una provincia que alberga cerca de 300 ibis eremita en libertad y que ha cerrado la campaña reproductora de 2026 con al menos 53 pollos volados, es decir, jóvenes que han alcanzado la fase de vuelo. Es el segundo mejor registro entre 2015 y 2026, solo por detrás de los 56 de 2025, y supera los 47 contabilizados en 2024, según la Junta.
Además, ha indicado que durante esta temporada entre 53 y 56 parejas iniciaron comportamientos reproductores en las tres colonias controladas, aunque fueron 30 las que consiguieron sacar adelante pollos. El Tajo de La Barca de Vejer volvió a ser el principal núcleo, con 39 jóvenes volados, mientras que Castilnovo, en Conil, aportó al menos otros 14. En la torre de San Ambrosio, entre 14 y 17 parejas mostraron comportamientos relacionados con la reproducción, pero ninguna logró sacar adelante descendencia.
«Los resultados de 2026 muestran que la población mantiene una capacidad de reproducción muy positiva, pero también nos indican dónde debemos seguir trabajando», ha explicado Fina Martínez, que ha añadido que «el seguimiento de cada colonia ayuda a conocer sus necesidades y a actuar para que más pollos puedan crecer y llegar a volar».
En este sentido, la Junta ha recordado que el primer episodio de reproducción en libertad se produjo en 2008, cuatro años después del inicio del Proyecto Eremita. Desde entonces, el trabajo con aves procedentes de cría en cautividad y la vigilancia de los núcleos silvestres han contribuido a recuperar la presencia de la especie en La Janda.
La nueva fase del proyecto combina el seguimiento de esa población con la búsqueda de lugares adecuados para ampliar su distribución. En Medina Sidonia se prevé establecer un nuevo punto de liberación en la finca Poca Sangre, propiedad de Iberdrola, cuyas 1.200 hectáreas cuentan con espacios abiertos y hábitats apropiados para la alimentación del ibis. La actuación dispone de una financiación de más de 90.000 euros procedente de medidas compensatorias de instalaciones de energías renovables del grupo en Andalucía.
El proyecto contempla un aviario para aclimatar a entre 25 y 30 juveniles procedentes de zoológicos europeos antes de su liberación gradual. Se instalarán cajas nido y se adoptarán medidas en los tendidos eléctricos para reducir el riesgo de accidentes, mientras que el marcaje con anillas y GPS facilitará el seguimiento de las aves, según ha explicado la Junta.



