La diez veces campeona del mundo sufre lesiones intercostales durante un entrenamiento de Big Air, aunque descarta daños óseos y confía en volver pronto al agua. Gisela Pulido tendrá que hacer un alto en sus entrenamientos después del aparatoso accidente sufrido mientras practicaba Big Air en la playa del Balneario, en Tarifa.
La deportista española, una de las grandes figuras internacionales del kitesurf y habitual de Tarifa desde hace años, sufrió una fuerte caída durante una sesión marcada por las intensas condiciones de viento.
El accidente se produjo al final de la tarde, después de varias horas de navegación. Pulido estaba realizando su tercera sesión del día cuando una maniobra con viento fuerte terminó provocando la caída. El golpe obligó a trasladarla en ambulancia para ser atendida. Tras las primeras pruebas médicas, el diagnóstico descarta lesiones óseas importantes, aunque sí presenta varias fisuras leves en el cartílago y lesiones musculares en la zona intercostal.
La propia deportista ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad y reconoce que la experiencia también deja una enseñanza: hay que saber cuándo parar y escuchar al cuerpo.
Ahora toca descansar. Pulido afronta unos días de reposo antes de comenzar una recuperación que deberá completar con paciencia y sin precipitar su regreso a la competición. A pesar del susto, su mensaje apunta al optimismo. «Nos vemos pronto en el agua», ha señalado la campeona, dejando claro que el parón será únicamente temporal.
Una vida ligada a Tarifa y al kitesurf
Gisela Pulido es una de las grandes leyendas del kitesurf mundial. Con solo diez años se proclamó campeona del mundo en 2004, convirtiéndose en la campeona mundial más joven de la historia de este deporte y entrando en el Libro Guinness de los Récords.
A lo largo de su carrera consiguió diez títulos mundiales de Freestyle, antes de afrontar uno de los mayores retos deportivos de su trayectoria: cambiar de disciplina para intentar alcanzar el sueño olímpico. Su transformación hacia el Formula Kite la llevó hasta los Juegos Olímpicos de París 2024, donde terminó en una meritoria duodécima posición.
Desde entonces, Pulido continúa compitiendo al máximo nivel y preparando nuevos objetivos. Su palmarés más reciente incluye un subcampeonato de la Copa del Mundo y un bronce europeo. Ahora, una lesión intercostal le obliga a levantar el pie del acelerador durante unas semanas.
Pero para una deportista acostumbrada a superar límites, el objetivo sigue siendo el mismo: volver al agua y continuar trabajando para llegar a Los Ángeles 2028.
Tarifa, donde Gisela ha desarrollado buena parte de su carrera y de sus entrenamientos, volverá a ser previsiblemente el escenario de ese regreso.



