La empresa Aqualia, concesionaria del Servicio Municipal de Aguas de Tarifa, ha emitido un comunicado en respuesta a las informaciones difundidas el pasado mes de abril a raíz de un informe elaborado por Greenpeace sobre la presencia de nitratos en aguas de consumo humano, basado en datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC) y que ayer fue reclamado por este medio.
La compañía asegura que el agua suministrada en el municipio cumple «estrictamente» con todos los parámetros de calidad establecidos por la normativa vigente y sostiene que los controles analíticos realizados de forma periódica garantizan que los niveles de nitratos se mantienen dentro de los límites legales fijados por las autoridades sanitarias.
En relación con las advertencias recogidas en el informe de Greenpeace, que utilizaba como referencia valores inferiores a los legalmente establecidos, Aqualia señala que dichos criterios no forman parte de la normativa vigente y responden a interpretaciones que no tienen carácter oficial. La empresa recuerda que son las autoridades sanitarias las encargadas de fijar los límites legales basándose en evidencia científica y en las recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según expone la concesionaria, la legislación actual en materia de aguas de consumo incorpora los avances científicos más recientes. En este sentido, destaca que el Real Decreto 3/2023, que sustituyó a la normativa anterior, amplió los controles sobre contaminantes químicos y microbiológicos e incorporó nuevos parámetros de vigilancia para reforzar la seguridad sanitaria del agua destinada al consumo humano.
Aqualia también subraya que no existe ninguna recomendación sanitaria que limite el consumo de agua del grifo en Tarifa y afirma que los análisis realizados de manera continua son remitidos a las administraciones competentes conforme a los procedimientos establecidos por la normativa.
La empresa ha defendido además que el agua de consumo es uno de los productos sometidos a un mayor control sanitario y ha realizado un llamamiento a la responsabilidad en el tratamiento de la información relacionada con la calidad del agua. En su comunicado, considera que determinadas interpretaciones pueden generar una alarma social injustificada y afectar a la confianza de la ciudadanía en los sistemas de control y supervisión existentes.
El pronunciamiento de Aqualia se produce después de que el informe de Greenpeace situara a Tarifa entre los municipios analizados por la presencia de nitratos en el agua de abastecimiento, un asunto que generó debate público sobre la calidad del suministro y los límites considerados adecuados para la protección de la salud.




3 respuestas
Sería bueno ver las análisis y los valores reales , no se entiende porque debe de estar secretos .. o si ?🤔
Pues tan fácil como poner los resultados de los análisis a la vista de los ciudadanos y ciudadanas. De hecho, es una obligación que tiene el Ayuntamiento… quizás ni eso saben.
La cuestión es que Greenpeace dio un paso más y analizó los valores oficiales a la luz de las últimas evidencias cientificas que dicen que el valor seguro en el agua de consumo son 6 mg/l. El máximo permitido actualmente – 50 mg/l – es lo establecido legalmente, pero no significa que por encima de los 6 mg/l no sean potencialmente peligrosos.
Lo que Aqualia debería hacer es exigir que se pongan en marcha medidas que eviten la presencia de nitratos por encima de los 6 mg/l, incluso si lo que marca la ley es otra cosa. Dinamarca ya anunció que adoptará los 6 mg/l como el máximo legal permitido. España debería hacer lo mismo si quiere proteger la salud de la ciudadanía, no escudarse en que se cumple la ley.
Además, en Tarifa, el máximo registrado fueron 15 mg/l, o sea, con medidas eficaces sería fácilmente revertible y se podría bajar esta concentración y situarse por debajo de los 6 mg/l que recomienda la ciencia.