El Ayuntamiento de Tarifa lleva al Pleno la declaración de interés público de los macroproyectos energéticos apenas unas horas después de la final del Mundial, en un horario que dificulta el seguimiento ciudadano de un debate que puede marcar el modelo de municipio durante los próximos 25 años. Foto archivo
Hay decisiones que cambian el futuro de un pueblo. Y hay formas de tomarlas que también dicen mucho.
El próximo lunes, a las 8:15 de la mañana, apenas unas horas después de la final del Mundial, el Ayuntamiento de Tarifa debatirá en Pleno uno de los asuntos urbanísticos y ambientales más trascendentes de las últimas décadas: la declaración de interés público necesaria para la implantación de los macroproyectos energéticos previstos en el Valle de la Luz.
No se trata de un trámite menor. Lo que está sobre la mesa es una decisión que puede condicionar el modelo territorial, paisajístico, económico y ambiental de Tarifa durante los próximos 25 años.
Sin embargo, el debate se celebrará en un contexto difícil para la participación ciudadana, lo que ya es en sí una declaración de intenciones: primera hora de la mañana de un lunes y justo después de una noche en la que millones de personas habrán seguido la final del Mundial. Una combinación que, previsiblemente, reducirá al mínimo la atención pública sobre un asunto de enorme trascendencia.

FOTO Recreación 3d
Según recuerda AGADEN-Ecologistas en Acción, la autorización publicada por el Gobierno únicamente permite que los proyectos continúen su tramitación administrativa. La decisión urbanística sigue correspondiendo al Ayuntamiento de Tarifa, que mantiene la capacidad de autorizar o rechazar la implantación de estas actuaciones extraordinarias en suelo rústico.
La organización ecologista advierte de que ya no se está discutiendo una única planta de almacenamiento energético, sino la transformación integral del Valle de la Luz mediante grandes instalaciones, subestaciones, infraestructuras eléctricas y plataformas industriales, con un impacto acumulativo sobre el paisaje, la biodiversidad y la actividad agroganadera que, a su juicio, debe evaluarse de forma conjunta.
AGADEN solicita además al alcalde un pronunciamiento público claro sobre unos proyectos que, según sostiene, pueden condicionar de forma irreversible el modelo territorial, ambiental y socioeconómico del municipio.
Más allá del fondo del debate, la fecha y la hora elegidas para su discusión ya generan interrogantes. Porque decisiones de esta magnitud merecen el máximo conocimiento público, la mayor participación posible y un debate abierto, transparente y con toda la ciudadanía pendiente de lo que está en juego.
El lunes no se decidirá únicamente sobre unas instalaciones energéticas. Se debatirá qué modelo de Tarifa se quiere construir para las próximas décadas. Y esa conversación difícilmente debería pasar desapercibida.
Los 10 argumentos que AGADEN dirige a los concejales de Tarifa antes de la votación
La autorización del Gobierno no obliga al Ayuntamiento a aprobar el proyecto. La última decisión urbanística sigue siendo municipal.
El Ayuntamiento conserva todas sus competencias para autorizar o denegar estas actuaciones extraordinarias en suelo rústico.
La decisión debe valorar el interés público real del proyecto y no limitarse a su viabilidad energética.
Debe analizarse la compatibilidad con la protección del territorio, el paisaje, la biodiversidad y el modelo de desarrollo de Tarifa.
No se trata de una única planta de baterías. AGADEN sostiene que el debate afecta a un proceso de industrialización del Valle de la Luz mediante varias infraestructuras energéticas conectadas entre sí.
Los impactos deben evaluarse de forma conjunta. Analizar cada expediente por separado, según la organización, impide conocer la verdadera magnitud de los efectos acumulativos y sinérgicos.
El Valle de la Luz es un espacio de extraordinario valor ambiental, situado entre los Parques Naturales de Los Alcornocales y del Estrecho.
El proyecto puede afectar al paisaje, la biodiversidad, la actividad agroganadera y la calidad de vida de los vecinos, por lo que consideran imprescindible una valoración integral.
El Ayuntamiento debe decidir qué modelo de territorio quiere para el futuro: preservar el Valle de la Luz como espacio ambiental y agrario o permitir su transformación en un nuevo polo de industrialización energética.
AGADEN reclama un posicionamiento público claro del alcalde y de los concejales, al considerar que la decisión puede condicionar de forma irreversible el futuro territorial, ambiental y socioeconómico de Tarifa.




Un comentario
Si también importante es para Tarifa y seguramente esta decisión se la van comer otros que cuando esté vaya y dicho lo estoy creo que el pueblo debe opinar hacer una encuesta por no llamarlo un referéndum para saber qué opina el pueblo pero no ejerzo mi estatus de los que votaron «mis cuidanos» para yo decidir mis intereses que ya sabemos lo que hay que digan cuanto es el presupuesto y las comisiones .