España se prepara para uno de los momentos habituales del calendario: el cambio al horario de verano, que en 2026 tendrá lugar durante la madrugada del domingo 29 de marzo. A las 2:00 de la madrugada, los relojes se adelantarán automáticamente a las 3:00, lo que supondrá dormir una hora menos esa noche.
Este ajuste, que se realiza de forma simultánea en todos los países de la Unión Europea, marca el inicio de días más largos y con mayor presencia de luz solar por las tardes, un aspecto especialmente valorado en una época en la que comienza a mejorar el tiempo y aumenta la actividad al aire libre.
Aunque la pérdida de una hora de sueño puede notarse en las primeras jornadas —especialmente en niños y personas con rutinas muy marcadas—, el cambio suele asimilarse en pocos días. No obstante, puede tener un ligero impacto en la organización de horarios laborales, escolares y en los hábitos de descanso.
El horario de verano se mantendrá durante varios meses. Será el 25 de octubre de 2026 cuando se produzca el regreso al horario de invierno, momento en el que los relojes se retrasarán una hora, permitiendo recuperar esa hora de descanso.
Más allá del ajuste puntual, este cambio sigue siendo objeto de debate en Europa, aunque por ahora continúa aplicándose con el objetivo de aprovechar mejor la luz natural y optimizar el consumo energético. Mientras tanto, toca adaptarse y disfrutar de tardes más largas que invitan a salir y aprovechar al máximo el día.



