La piscina municipal de Tarifa vuelve a estar cerrada. Según el mensaje remitido a los usuarios el pasado 5 de mayo, y al que ha tenido acceso este medio, “por problemas en sala de calderas, toda actividad acuática queda suspendida hasta solución”. Desde entonces, los usuarios permanecen sin servicio, sin información detallada sobre el alcance real de la avería y, nuevamente, sin plazos concretos para la reapertura.
La situación ha provocado un profundo malestar entre abonados, familias y usuarios con necesidades terapéuticas, especialmente porque no se trata de un episodio aislado. La piscina municipal arrastra desde hace años una larga lista de incidencias técnicas, cierres temporales, problemas de mantenimiento y continuas interrupciones del servicio que han terminado convirtiéndose en una constante para los usuarios.
En los últimos años, las instalaciones han sufrido averías relacionadas con el sistema de climatización, fallos en las calderas, problemas de temperatura del agua, incidencias técnicas en maquinaria y cierres parciales o completos que han afectado al normal desarrollo de cursos, entrenamientos y actividades deportivas. Muchas de estas incidencias se han prolongado durante meses sin que existiera una comunicación fluida ni fechas claras de solución.
El nuevo cierre vuelve a poner sobre la mesa el deterioro general de las infraestructuras deportivas municipales de Tarifa. A la situación de la piscina se suma además el cierre indefinido del polideportivo de La Raqueta, unas instalaciones clausuradas sin fecha oficial de reapertura y cuyo estado ha generado numerosas críticas entre usuarios y colectivos deportivos.
Clubes, padres y deportistas denuncian desde hace tiempo la falta de inversiones estructurales y el deterioro progresivo de espacios fundamentales para la práctica deportiva en el municipio. Las críticas no se centran únicamente en las averías puntuales, sino en la sensación de abandono y en la ausencia de una planificación clara para modernizar unas instalaciones que llevan años acumulando problemas.
Mientras tanto, decenas de usuarios de la piscina municipal continúan esperando noticias concretas sobre cuándo podrán volver a utilizar unas instalaciones que, una vez más, quedan fuera de servicio por una nueva avería.





Un comentario
Tras una breve visita por Atlanterra puedo comprobar como se ha seguido construyendo. Atlanterra no lo olvidemos está en Tarifa. Los ingresos por licencias van a Tarifa. Nos han vendido que sin construcción no hay servicios. Hay que ver que todo es una gran falacia. Nova Tarifa (o Gran Parcela) se quiere presentar como la solución a los problemas y necesidades de Tarifa y no lo será. Hay que revisar nuestro modelo de desarrollo.
Tarifa necesita vivienda para los tarifeños, aparcamientos diferenciados para residentes y visitantes, instalaciones deportivas, sanitarias y educativas y un puerto que ofrezca trabajo y no nos fagocite. Y todo ello en un entorno natural que nos limita pero a su vez es nuestro principal atractivo. Nada de esto será en esta legislatura 100 x 100 garantizado.
El año próximo habrá elecciones. ¿Cuál será la música y letra de los cantos de sirena que oiremos?