Sin novedades reseñables y un slogan que dará que hablar «camino a la excelencia». Tarifa acudirá a FITUR 2026 con una nueva presentación específica bajo el título “Tarifa para vivirla. Camino a la excelencia”, una puesta en escena que, un año más, repite el esquema de ediciones anteriores: vídeo promocional, palabras grandilocuentes y la promesa de un futuro turístico brillante sin un plan definido. El titular es el resumen de expertos en turismo consultados por este día, en estos días se analizará la presencia en Fitur de Tarifa de la mano de los citados expertos.

Será el jueves 22 de enero, a las 10:30 horas, cuando el alcalde, José Antonio Santos, y el delegado de Turismo, Jorge Benítez, presenten en Madrid la estrategia municipal y un nuevo audiovisual promocional. Un formato ya conocido que vuelve a apelar a la sostenibilidad, la calidad de vida y la excelencia como ejes de desarrollo, conceptos recurrentes en cada comparecencia institucional sin que se perciban cambios reales sobre el terreno.
La presencia de Tarifa en la feria se enmarca este año en un modelo renovado impulsado por el Patronato Provincial de Turismo de Cádiz, que apuesta por una promoción conjunta y temática de toda la provincia. Bajo este paraguas, la ciudad se integrará, como viene siendo habitual, en las actividades organizadas por el Patronato y la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar.
Un modelo que pretende vender Cádiz como destino global y complementario, pero que, en el caso de Tarifa, vuelve a reproducir los mismos mensajes de siempre: naturaleza, deportes, cultura y gastronomía, sin que se vislumbre una estrategia realmente novedosa o diferenciadora.
Tarifa, presente en todos los bloques… con los argumentos de cada año
Según la programación oficial, Tarifa estará representada en todos los bloques temáticos organizados por el Patronato Provincial. Una agenda amplia que, sin embargo, vuelve a girar sobre los mismos ejes ya explotados en anteriores ediciones:
Miércoles 21 de enero
Bloque Auténtico Cádiz: Tarifa como destino para nómadas digitales, insistiendo en el ya repetido mensaje de “lugar para vivir y trabajar todo el año”.
Bloque Cádiz & Cultura: promoción del Festival de Música Folk, el Festival de Cine Africano y el conjunto arqueológico de Baelo Claudia, reclamos que se repiten ejercicio tras ejercicio.
Jueves 22 de enero
Bloque Horizonte Cádiz: presentación de la adhesión de Tarifa a la Red de Destinos Turísticos Inteligentes, una novedad administrativa que se vende como paso decisivo hacia la modernización, aunque sin detalles concretos de cómo se traducirá en mejoras reales.
Viernes 23 de enero
Bloque Naturalmente Cádiz: protagonismo del Parque Natural del Estrecho y de la biodiversidad del entorno, argumentos turísticos clásicos del municipio.
Bloque El Deporte en Cádiz: exaltación de los deportes de deslizamiento y del Tarifa Spirit Festival, otra constante en los mensajes promocionales locales.
En definitiva, un calendario repleto de actos que vuelve a incidir en los mismos pilares de siempre, sin que aparezcan iniciativas verdaderamente innovadoras o proyectos transformadores.
Gastronomía y atún rojo: el recurso infalible
Como no podía ser de otra manera, la gastronomía volverá a ocupar un lugar destacado. Tarifa participará, junto a Conil, Barbate y Zahara, en las tradicionales demostraciones culinarias del atún rojo del Estrecho, otro clásico fijo en FITUR.
Habrá degustaciones el miércoles 21 en el espacio de Turismo Andaluz y el jueves 22 en el del Patronato Provincial. La representación tarifeña correrá a cargo de los cocineros Francisco Silva y Sadda Wade, del restaurante El Lola Tarifa, que elaborarán su conocido “Croissant de atún trufado”, tapa ganadora de la última Ruta del Atún Rojo.
La materia prima será aportada por las comercializadoras locales Tarifa Tuna, OPP78 y JC Mackintosh, y se ofrecerá también la tradicional Cajilla de la Pastelería La Tarifeña. Una apuesta segura que garantiza buena imagen y fotografías, aunque tampoco aporta nada que no se haya visto ya en múltiples ferias y presentaciones.



4 respuestas
Pues yo cada año me compro una pata de jamón ibérico del bueno, lo mismo cada año, pero no lo cambio.
Lo malo es que la pata de jamón ibérico del bueno de Fitur, lo pagamos los tarifeños con nuestros impuestos.
Hoteles de los Buenos restaurantes de los Buenos trenes o avión, y vestuario para las concejalas para asistir a «Fitur» tanto para los «politic@s tarifeños» cómo para sus parejas, amigos y familiares que les acompañan.
Juan, no sé si te parece bien que vayan a gastar el dinero de impuestos en eso.
A mí no.
Preferiría qué gastaran el dinero en limpieza ,seguridad, vivienda y políticas a favor del pueblo.
Pero gracias a gente cómo tú, los políticos seguirán riéndose de nosotros.
Gracias Juan.
No es que sea malo, siempre lo mismo, lo único es que cada vez hay que intentar que sea mejor. Porque para tener la excelencia hay mucho, pero muchísimo que mejorar.
A simple vista y respecto al año pasado, estamos peor en estos momentos, nada más que con el coche pasearse por las diferentes zonas de la ciudad y si ya os pasáis por las pedanías que turísticamente son más emblemáticas se os cae el santo al suelo.
Para hacer lo mismo de siempre o peor, no creo que lleguemos a la excelencia, para eso tenemos muchísimo trabajo por delante. Lo primero pensar en el propio ciudadano de Tarifa, cuando estos tengan todo lo necesario, entonces podremos empezar a buscar la excelencia, mientras más de lo mismo y lo mismo de siempre.
La falta de norte en la dirección política del consistorio ciertamente es más evidente en la gestión de la promoción turística porque parte de una premisa falsa como es anteponer la participación en Fitur para vender cada año el mismo tópico, que trabajar por solucionar los retos de infraestructuras y definir los objetivos estratégicos que realmente puedan mejorar nuestros resultados turísticos y elevar los reiterados tópicos al nivel de estándares de calidad reales que consoliden nuestro destino entre los más deseados por el turismo, para acabar con el nefasto bucle de atraer masivamente a turistas y quemarlos a continuación por no poder ofrecer lo que necesitan, más allá de falta de aparcamientos, precios súper caros, fuera de mercado y cero servicios de calidad en playas, en la ciudad y en algunos establecimientos.
La única novedad de Fitur 2026 es la ausencia de políticos, cuestión que va a demostrar que esta edición es igual a la de otros años sumando otro cero en promoción real de nuestro destino, pero con muchos menos gastos de representación, que ya sabíamos que no hacían falta pero que solo una desgracia como el accidente de Córdoba nos ha brindado la oportunidad de poderlo comprobar, para que al menos este año el manoseado eslogan elegido pueda tener algún viso de realidad “camino hacía la excelencia” sin la presencia de estos malos políticos seguro que es más fácil caminar si no hacía la excelencia, al menos a donde la labor de los profesionales de la delegación y los empresarios puedan llevarnos.