Las sedes de Tarifa y Tánger, junto a las extensiones de Sevilla, Córdoba, Algeciras, Madrid y Los Toruños,superan los 8.300 asistentes presenciales. El foro de debate El Árbol de las Palabras y el espacio industria FCAT LAB confirman la vitalidad del cine africano en el ámbito hispanohablante
El Árbol de las palabras en Waikiki. FOTO: Rodri Vazcano (LA RED VAN)
La 23ª edición del Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger (FCAT) concluye con un balance de 20.000 espectadores, reafirmando su posición como uno de los eventos culturales transfronterizos más singulares y necesarios del sur de Europa.
Durante diez días de intensa actividad cinematográfica y de pensamiento –ocurrida entre el 22 y el 30 de mayo, más la extensión cordobesa realizada en la primera semana de junio–, el festival ha vuelto a unir las dos orillas del Estrecho, consolidando su impacto en el ámbito internacional, con una red que se extiende por África, Europa y América.
La respuesta del público ha sido especialmente notable en las sedes principales. Tarifa ha registrado un total de 6.428 asistentes, con el Teatro Alameda como epicentro de la actividad, seguido de la Casa de la Cultura. Por su parte, Tánger ha movilizado a cerca de un millar de personas entre las proyecciones en el Cinema Rif, el Espacio Escuela en el Colegio Ramón y Cajal y en el IEES Severo Ochoa, la actividad de Entrelíneas y la exposición en la Galería Cervantes.
La red de extensiones territoriales ha jugado un papel fundamental en la expansión del festival –Sevilla, con las sedes del CICUS y la Fundación Tres Culturas, Los Toruños (Puerto de Santa María), Córdoba, Algeciras y Madrid– sumando un total de casi mil espectadores repartidos entre las cinco subsedes del FCAT.
Espacio Escuela y Filmin
El Espacio Escuela es el proyecto educativo del Festival de Cine Africano (FCAT) dedicado a la formación de nuevos públicos y a la sensibilización de los más jóvenes a través del cine. Un espacio que ha mantenido su éxito formativo con más de 900 alumnos presenciales en Tarifa, a los que se suman los casi 350 jóvenes participantes en Tánger.
En la modalidad online, contamos con un total de 6759 alumnos participantes repartidos por todas las provincias andaluzas, varias ciudades de Marruecos y Almería, Oviedo, Barcelona, Gipuzkoa, Las Palmas de Gran Canarias y Valladolid, entre otros. Estas cifras no sólo siguen garantizando la formación de nuevos públicos, sino que dejan patente el alcance a nivel nacional de la propuesta educativa del FCAT.
Un espacio para el pensamiento y la industria
Más allá de las pantallas, el FCAT se ha consolidado como un centro neurálgico de reflexión. El foro El Árbol de las Palabras y los Aperitivos de Cine han reunido a más de 600 participantes frente a la playa de Los Lances, en el espacio Waikiki, además de otros lugares del festival en Tarifa, sirviendo de mosaico cultural con profesionales de 17 países diferentes. Todo ello ha sumado más de 10 horas de conversaciones moderadas entre más de 15 autores y expertos invitados, por lo que estas actividades han permitido profundizar en las narrativas de la insularidad y en la soberanía de la mirada cinematográfica del continente.
En el ámbito profesional, el workshop de postproducción FCAT LAB ha seguido impulsando proyectos de largometrajes africanos, reafirmando el compromiso del festival con el desarrollo de la industria audiovisual del continente vecino.
En el espacio formativo profesional, el Aula de Cine Africano ha sumado diez horas de taller, buscando profundizar en el conocimiento de las cinematografías del continente y sus diásporas. Liderado por Javier H. Estrada (crítico, profesor y codirector de la SEMINCI) bajo el título Paisajes insulares. El cine de las islas africanas y de la diáspora, el taller ha analizado las huellas del colonialismo y las memorias insulares.
Por primera vez este año, el FCAT se ha aliado con la ECAM (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid) en un taller de 60 horas impartido por la creadora y guionista Beatriz Mbula y titulado «Cine decolonial para miradas occidentales».
Compromiso con la visibilidad
La primera edición dirigida por un comité de dirección formado por cinco componentes del equipo del festival pretende seguir trabajando en el compromiso de dar visibilidad a los cines de África, así como seguir apostando tanto por la industria en el continente vecino como por la educación y la formación.
El FCAT ha contado un año más con el respaldo de la AECID, el ICAA, la Diputación de Cádiz y Ayuntamiento de Tarifa, además del apoyo de más de 40 entidades públicas y privadas y su red de mecenas.
Con este balance, el FCAT cierra una edición marcada por la resistencia femenina, la recuperación de la memoria territorial y el diálogo entre los archipiélagos africanos y su diáspora, proyectando ya su mirada hacia el futuro del cine del continente.



