La operación de la Guardia Civil se salda con 44 detenidos y 12 personas en prisión provisional y permite bloquear cuentas, sociedades, inmuebles y vehículos vinculados presuntamente a la trama
Algeciras vuelve a situarse en el centro de una importante operación contra las estructuras económicas del narcotráfico en el Campo de Gibraltar. La Guardia Civil ha desmantelado una presunta red de blanqueo de capitales vinculada a los hermanos José Carlos y Antonio Jesús Sánchez Castro, conocidos por su presunta actividad relacionada con el tráfico internacional de drogas en la comarca.
La investigación, denominada operación Omnis y desarrollada con la colaboración de Europol, apunta a que la organización habría conseguido introducir en el circuito económico legal más de 8,6 millones de euros procedentes presuntamente del narcotráfico.
El operativo se ha saldado con 44 personas detenidas, de las que 12 han ingresado en prisión provisional, según ha informado la Guardia Civil.
El dinero del narcotráfico, convertido en operaciones aparentemente legales
La investigación ha permitido descubrir un entramado compuesto por sociedades pantalla, testaferros y operaciones financieras simuladas que habría servido para ocultar el origen del dinero.
Los investigadores han detectado préstamos ficticios, facturación simulada, transferencias entre sociedades y movimientos fraccionados destinados presuntamente a dificultar el seguimiento de los fondos.
También se habrían utilizado operaciones con criptoactivos y movimientos internacionales sin una justificación económica aparente.
El objetivo, según la investigación, era dar apariencia legal a los beneficios obtenidos presuntamente del tráfico internacional de cocaína.
Más de tres millones para pagar fianzas
Uno de los elementos más llamativos descubiertos durante la investigación es que más de tres millones de euros habrían sido destinados al pago de fianzas judiciales de miembros de la organización detenidos en una operación anterior.
El dinero habría recorrido distintas sociedades mediante operaciones simuladas hasta llegar a las cuentas desde las que posteriormente se realizaron los ingresos judiciales.
De esta forma, los investigadores sostienen que fondos presuntamente procedentes del narcotráfico habrían servido para facilitar la puesta en libertad provisional de integrantes de la organización.
478 cuentas y más de 228.000 movimientos analizados
La dimensión económica de la investigación da una idea de la complejidad del entramado.
La Guardia Civil ha analizado 478 cuentas bancarias y más de 228.000 movimientos financieros correspondientes al periodo 2022-2024.
El volumen global de las operaciones examinadas supera los 532 millones de euros, aunque la cantidad que los investigadores atribuyen específicamente a las operaciones de presunto blanqueo asciende a más de 8,6 millones.
Como consecuencia de la investigación, la autoridad judicial ha ordenado el bloqueo de cuentas de 32 personas y 26 sociedades, además de prohibir disponer de 42 inmuebles y 17 vehículos.
Una investigación que conecta varias operaciones contra el narcotráfico
La operación Omnis tiene además antecedentes directos en otras investigaciones desarrolladas en el Campo de Gibraltar.
En 2021, la denominada operación Jumita terminó con 29 detenidos, la intervención de más de 1.600 kilos de cocaína y 16,5 millones de euros en efectivo.
Posteriormente, en 2024, la operación Goodbye permitió atribuir a esta misma organización cinco presuntos intentos de introducir 3.400 kilos de cocaína a través del puerto de Algeciras, con 22 personas detenidas.
Según la Guardia Civil, tres de los principales responsables permanecen actualmente en búsqueda internacional. Sobre los hermanos Sánchez Castro pesan además órdenes internacionales de detención y una orden europea de detención y entrega dictadas por el Juzgado de Instrucción número 4 de Algeciras en 2024.
El narcotráfico, también una cuestión económica
La operación vuelve a poner de manifiesto una de las dimensiones menos visibles del narcotráfico en el Campo de Gibraltar: la estructura económica que permite mover, ocultar y posteriormente introducir en la economía legal los beneficios obtenidos con la droga.
En este caso, la investigación no se ha centrado únicamente en las organizaciones dedicadas presuntamente al tráfico de cocaína, sino en toda la maquinaria societaria y financiera utilizada para intentar hacer desaparecer el rastro del dinero.
Algeciras vuelve así a ser escenario de una operación que golpea no solo a la estructura criminal, sino también a su supuesto entramado económico.



