El nuevo catamarán, de 87 metros de eslora, comenzará a operar en verano de 2027 y será una de las piezas clave del futuro corredor verde entre Europa y África
La foto del día hoy está en Tarifa, pero tiene a la ciudad como protagonista….y su aire. Tarifa avanza hacia una nueva etapa en sus conexiones marítimas con Marruecos. Baleària realizará el próximo 23 de octubre la flotadura del primero de los dos nuevos fast ferries 100% eléctricos que la compañía está construyendo para operar en el corredor entre Tarifa y Tánger.
El nuevo catamarán, actualmente en construcción en los Astilleros Armón de Gijón, tiene 87 metros de eslora y está previsto que entre en servicio durante el verano de 2027. Su llegada supondrá un importante salto tecnológico para una de las conexiones marítimas internacionales más estratégicas del Estrecho.

La construcción avanza al ritmo previsto y ya se encuentra muy avanzada la estructura de aluminio del primer buque. En las próximas fases se completarán los trabajos de pintura del casco, las instalaciones eléctricas y de tuberías, el equipamiento técnico, las baterías de almacenamiento de energía y los sistemas interiores.
El proyecto contempla además la construcción de un segundo catamarán gemelo, cuya entrada en servicio está prevista para finales de 2027. Ambos buques están diseñados para realizar la travesía entre Tarifa y Tánger utilizando exclusivamente propulsión eléctrica, sin emisiones durante la navegación.
Un corredor verde entre Europa y África
La iniciativa representa una inversión superior a los 200 millones de euros e incluye no solo la construcción de los dos nuevos buques, sino también la electrificación de los puertos de Tarifa y Tánger City.
Los catamaranes estarán equipados con baterías de última generación y sistemas OPS que permitirán completar las aproximadamente 18 millas náuticas de la travesía completamente en eléctrico.
Uno de los elementos más innovadores estará precisamente en los puertos. Los barcos podrán conectarse automáticamente a la red eléctrica mediante brazos robóticos, con una capacidad de suministro de hasta 16 MW. El sistema permitirá realizar la recarga en aproximadamente 40 minutos.
El resultado será una conexión marítima concebida para reducir a cero las emisiones durante la navegación, además de eliminar prácticamente el ruido y las vibraciones asociados a la propulsión convencional.
Para Tarifa, el proyecto abre una nueva perspectiva como puerta marítima entre Europa y África, incorporando tecnología eléctrica a una ruta internacional que conecta diariamente ambas orillas del Estrecho.
La flotadura del próximo 23 de octubre será, por tanto, un paso visible de un proyecto que aspira a convertir la conexión Tarifa-Tánger en uno de los primeros corredores marítimos verdes intercontinentales del mundo, situando a Tarifa en el centro de una transformación tecnológica y medioambiental de alcance europeo.



