Palabras de Amor en Lunes. Por Pema Chodron

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Por

María Eugenia Manzano Sánchez

El texto que hoy te envío forma parte del epílogo a la edición del 20 aniversario del libro «Cuando todo se derrumba», de Pema Chodron.
Pema es una monja budista americana, autora de varios libros y facilitadora de retiros en la abadía de Gampo de la que es abadesa.
Desde que un muy querido amigo me lo regaló lo he leído muchas veces.
Y cada vez que lo hago hay algo que me conmueve.

Hoy te invito a que recibas tú también, a tu manera, en la forma que tu corazón lo haga, el profundo amor que encierran estas sencillas palabras de Pema.
Sencillas y bellas, palabras de paz, aquí te las brindo.

«Sólo en la medida en que nos exponemos a la aniquilación una y otra vez podemos hallar en nosotros aquello que es indestructible.»

Que hoy tu día sea bueno.
Que en medio de tanto ruido, del caos que siembra la guerra, del miedo y del sufrimiento, tú puedas sentir tu bondad.
Que sepamos ofrecerla.

Y que hoy también tú estés bien.

​—————————————————————————————————————————

Pema Chödrön (@AniPemaChodron) / Twitter
​(…)​

A medida que la incertidumbre y la falta de cimientos aumentan, a medida que perdemos el control de las circunstancias externas nos encontramos con la espalda pegada a la pared. Una respuesta posible es encogerse de miedo junto a la pared, esperando que el caos y el sufrimiento se alejen.
Pero en nuestro corazón de corazones sabemos que esto nunca ocurrirá.
La alternativa es usar esta oportunidad para comenzar a despertar. ​
​¿Cuál es el acercamiento más sano hacia nuestra vida? ​
​Si decidimos comenzar por rendirnos a nuestra incontrolable situación, y dejar marchar la resistencia y el resentimiento, no nos faltarán oportunidades de aprender y crecer.
Nuestro mundo, no importa lo loco y poco razonable que sea, se convertirá en nuestro mejor maestro y aliado. Como decía mi maestro Chögyam Trungpa Rinpoché “el mundo nunca agotará sus mensajes.”

El año 2000, los Ancianos de la tribu de los Hopi hicieron una profecía sobre los tiempos desafiantes que vienen​:​
​»​Hay un río que ahora corre muy rápido. Es tan grande y veloz que hay gente que se asustará. Tratarán de permanecer en la orilla. Se sentirán desgarrados y sufrirán mucho.»​​
El mundo moderno es muy bueno en mostrarnos vívidamente cómo estamos enganchados, atascados en la mente fija, manejando la rueda del sufrimiento. Estos tiempos nos dan la opción de mantenernos pegados a una orilla cada vez más insoportable. Por ello los Ancianos Hopis nos aconsejan “ Aléjate hacia el centro del río, mantén los ojos abiertos, y la cabeza por encima del agua.” Una vez allí seremos capaces de ver a nuestros compañeros en el río y festejarlo. Los Ancianos no lamentan lo que está pasando. Por el contrario dicen: “¡Estos puede ser buenos tiempos!”
Hay mucho que celebrar en nuestra situación actual​.​

En las dos últimas décadas la gente en todo el globo ha respondido a la urgente necesidad de alejarse de la orilla. Las enseñanzas del buda y del los otros grandes sabios de nuestro mundo están floreciendo como nunca antes.
​ A medida que las condiciones externas son más desafiantes las personas están descubriendo sus recursos internos.
​ Estar expuesto a la aniquilación ha llevado a mucha gente al contacto con esa indestructible sabiduría básica y esa bondad básica de la que nunca estamos, en realidad, separados.​ ​

En este tiempo de intensos conflictos in crescendo la conciencia altruista también crece. Muchas de las personas implicadas en los derechos humanos, la protección del ambiente, las organizaciones caritativas y el activismo en defensa de los animales están dando lo mejor de sí mismos, viviendo como bodhisattvas, poniendo las necesidades de los otros por encima de las suyas.Hay una enseñanza del dharma que dice: “Si quieres ver lo que te ha traído a este punto mira tus pensamiento y acciones pasadas. Si quieres ver tu futuro, mira tus pensamientos y acciones actuales”. Lo que está ocurriendo ahora en el mundo es el resultado de los pensamientos y acciones colectivos de todos en el planeta. No podemos borrar todo lo que nos ha traído aquí y hacer las cosas mejores de golpe.
Pero podemos, cada uno, tomar la responsabilidad de nuestro estado mental y cuidar nuestro propio territorio, podemos aprender a relajarnos en la verdadera naturaleza de la realidad, que es incierta e impredecible. Aprender a relacionarnos sanamente con nuestro mundo caótico ya no es un lujo. Es nuestra responsabilidad.

Ahora, desde la perspectiva de veinte años, estoy agradecida de estar viva en esta época, en la que tenemos la increíble fortuna de vivir con hombres y mujeres de muchas tradiciones que nos regalan esta clase de mensajes una y otra vez:


“ Observa tu mente. Sé curioso. Da la bienvenida a la incertidumbre. Ilumínate y relájate.
Ofrécele al caos una taza de té. Deja ir eso de “nosotros y ellos”. No te des la vuelta. Todo lo que haces y piensas afecta a todos los demás en el planeta. Deja que el dolor del mundo te toque y provoque el florecer de tu compasión.
Y nunca pierdas la confianza en ti mismo.”

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